Washington, 17 de marzo de 2026 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó abiertamente a la OTAN y a varios de sus principales aliados europeos y asiáticos por negarse a participar en la operación militar destinada a reabrir el Estrecho de Ormuz, bloqueado parcialmente por Irán. En mensajes en Truth Social y declaraciones públicas, Trump afirmó que “la mayoría” de los aliados no quieren involucrarse y aseguró que, tras los supuestos éxitos militares de Estados Unidos, su país “no necesita la ayuda de nadie”.
La Casa Blanca había solicitado apoyo a la OTAN para desplegar buques y medios en la zona, un paso estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas mundial, cuyo cierre ha disparado los precios de la energía. Aunque varios países expresaron respaldo político a la presión sobre Irán, Francia, Alemania, España, Italia, Grecia y Polonia descartaron participar en combates, argumentando que no se trata de un conflicto de la Alianza ni cuentan con mandato para una operación militar en ese contexto.

Trump calificó la relación con la OTAN como una “calle de una sola vía”, señalando que Estados Unidos gasta “cientos de miles de millones de dólares al año” para proteger a sus socios mientras ellos “no hacen nada” cuando su país los necesita. También advirtió que quienes no colaboren enfrentarán un “muy mal futuro” dentro de la Alianza. En un video viralizado, el mandatario reafirmó que los aliados apoyan en teoría las acciones estadounidenses, pero no quieren ayudar en la práctica, y consideró su negativa como “un error muy tonto”.
Desde Europa, Emmanuel Macron descartó que Francia participe en operaciones de apertura de Ormuz en el contexto actual, aunque dejó abierta la posibilidad de escoltar buques mercantes más adelante. Alemania reiteró que la guerra contra Irán “no es una guerra de la OTAN” y que falta mandato para desplegar a la Alianza. España, Grecia, Italia y Polonia también rechazaron enviar fuerzas, citando otras prioridades dentro de la OTAN o la UE. Japón, Australia y Corea del Sur fueron mencionados por Trump como socios cuya ayuda tampoco considera necesaria. En un video que se volvió viral, Trump reiteró que, aunque los aliados respaldan en teoría las acciones de Estados Unidos, se niegan a ayudar en la práctica y calificó esa posición como “un error muy tonto”.
El choque se produce en la tercera semana del conflicto que Estados Unidos e Israel mantienen contra Irán, iniciado con ataques aéreos el pasado 28 de febrero. En represalia, Irán ha lanzado misiles y drones y restringido el paso por Ormuz, lo que ha afectado los mercados de energía y aumentado el riesgo geopolítico. Analistas señalan que la negativa europea a participar refleja la naturaleza defensiva de la OTAN, cuyo mandato no cubre operaciones ofensivas fuera del territorio aliado, y la preferencia de algunos países por coaliciones voluntarias para garantizar la seguridad en el estrecho.
Trump busca proyectar a Estados Unidos como autosuficiente en materia militar y presionar a los aliados para que contribuyan, mientras la situación en Ormuz genera impacto inmediato en el comercio global de petróleo y gas y mantiene tensiones geopolíticas en Medio Oriente. La confrontación expone las diferencias entre la estrategia estadounidense y la política europea dentro del marco de la OTAN, mientras los mercados y la opinión pública internacional siguen de cerca la evolución del conflicto.






Deja un comentario