Cepeda lidera intención de voto presidencial para 2026, seguido por De la Espriella y Paloma

Bogotá, 13 de marzo de 2026 – Una reciente encuesta de AtlasIntel coloca a Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia como los tres principales contendientes en la carrera presidencial para 2026 en Colombia, con 36,4%, 27,9% y 17,5% respectivamente. Estos resultados se alinean con las tendencias previas de la firma brasileña y reflejan una competencia ajustada entre los líderes del espectro progresista y conservador.

AtlasIntel, una encuestadora de origen brasileño con creciente influencia en Colombia desde 2022, ha sido clave en la medición de la intención de voto en las elecciones de 2026. En sus estudios más recientes, realizados entre enero y febrero, muestra que la disputa central por la presidencia se concentra principalmente entre Iván Cepeda, senador por el Pacto Histórico, y Abelardo de la Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria. Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático, ocupa el tercer puesto, pero ha mostrado un crecimiento constante.

Los resultados más recientes de AtlasIntel muestran a Iván Cepeda en primer lugar con 36,4% de intención de voto, seguido por Abelardo de la Espriella con 27,9% y Paloma Valencia con 17,5% entre votos válidos. En este escenario, Cepeda y De la Espriella se consolidan como las dos principales fuerzas en punta, mientras Valencia aparece como una opción en crecimiento dentro de la derecha.

La competencia directa entre Cepeda y De la Espriella

La medición de AtlasIntel revela un escenario en el que Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella se disputan el primer lugar en intención de voto presidencial, con el primero actualmente a la cabeza en la medición más reciente y el segundo en un segundo lugar competitivo, mientras Paloma Valencia se consolida como tercera fuerza tras su desempeño en la consulta. Aunque los porcentajes exactos varían según el corte, las encuestas de esta firma muestran que la contienda tiende a polarizarse entre el polo de izquierda, representado por Cepeda, y el de la derecha más conservadora, liderado por De la Espriella.

A lo largo de los últimos meses, el liderazgo de Cepeda se ha fortalecido frente a mediciones anteriores en las que De la Espriella aparecía primero. En encuestas de AtlasIntel publicadas a comienzos de enero, el abogado encabezaba algunos escenarios de intención de voto con cerca de 28%, mientras Cepeda se ubicaba alrededor de 26,5%, pero los sondeos posteriores muestran al senador del Pacto Histórico tomando la delantera y confirmándose como uno de los principales favoritos para llegar a la presidencia.

El ascenso de Paloma Valencia y la derecha moderada

Si bien Cepeda y De la Espriella lideran el panorama, la senadora Paloma Valencia ha incrementado de forma sostenida su intención de voto tras ganar La Gran Consulta por Colombia. En la medición de AtlasIntel divulgada en marzo, la candidata del bloque de derecha‑centroderecha aparece con 17,5% de apoyo en primera vuelta, lo que la ubica como la figura más fuerte dentro de la derecha no radical y le permite captar votantes moderados que rechazan los extremos de ambos lados.

La misma encuesta subraya que, en el escenario de la consulta interna de la derecha, Valencia se proyectaba como la favorita antes de la jornada, superando a sus rivales y confirmando luego en las urnas ese liderazgo, lo que la consolidó como la principal carta del sector para enfrentar a Cepeda y De la Espriella en la competencia nacional. Este repunte en las mediciones refleja tanto el respaldo de su base conservadora como su capacidad para atraer electores de centro que buscan una alternativa menos extrema en medio de la polarización.

Contexto político y el peso de las maquinarias

El panorama electoral de 2026 se desarrolla en un contexto de alta polarización política. Iván Cepeda es percibido como el candidato que encarna la continuidad de buena parte de la agenda progresista impulsada por el gobierno de Gustavo Petro, mientras que Abelardo de la Espriella se presenta como la opción de ruptura desde una derecha más dura y confrontacional; Paloma Valencia, por su parte, intenta consolidarse como una oposición de derecha menos radical, pero firme frente al Ejecutivo. Este triángulo de candidaturas estructura buena parte de la discusión pública, aunque la incidencia de las maquinarias políticas regionales y del voto de opinión podría alterar el resultado final, un factor que las encuestas captan solo parcialmente.

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En este contexto, las mediciones de AtlasIntel se han vuelto insumo clave para leer la competencia, pero no están exentas de cuestionamientos. Algunos sectores han criticado su metodología y advierten que los sondeos no siempre reflejan con precisión el peso de las estructuras clientelistas en regiones donde las maquinarias son decisivas, mientras que otros subrayan que la alta proporción de indecisos, voto en blanco y abstención potencial mantiene abierto el desenlace de la elección. Con una campaña en plena efervescencia y un electorado todavía volátil, la contienda por la presidencia de 2026 sigue lejos de estar definida.

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