De un saludo con Obama a un discurso más largo de lo previsto: Esto pasó en el viaje de Gustavo Petro al funeral de Jesse Jackson

EN SÍNTESIS

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, llegó en la madrugada de este viernes a Chicago, Estados Unidos, para asistir al funeral del reverendo Jesse Jackson, histórico líder del movimiento por los derechos civiles afroamericanos fallecido el 17 de febrero de 2026 a los 84 años. Durante la ceremonia en la iglesia House of Hope, el mandatario intervino con un discurso en el que exaltó el legado de Jackson como símbolo de la lucha por la igualdad y la dignidad humana. Su intervención se extendió más de lo previsto y llevó a que miembros de la logística del evento le hicieran señales para que concluyera. En el acto coincidió además con figuras de la política estadounidense como el expresidente Barack Obama, quien se acercó a saludarlo durante el homenaje que reunió a dirigentes políticos, religiosos y activistas.

EN PROFUNDIDAD

Chicago, 6 de marzo de 2026 – Gustavo Petro participó como orador en el funeral del reverendo Jesse Jackson en Chicago, uno de los actos centrales de despedida del histórico líder del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos. La ceremonia se celebró en la iglesia House of Hope y reunió a dirigentes políticos, religiosos y activistas que durante décadas compartieron con Jackson espacios de lucha por la igualdad racial y la participación política de comunidades afroamericanas.

Durante su intervención, el presidente colombiano presentó a Jackson como una figura que trasciende la política estadounidense y encarna una causa universal. Petro sostuvo que el legado del pastor baptista no se limita a la defensa de los derechos civiles en Estados Unidos, sino que representa una lucha global por la libertad y la dignidad humana. En ese contexto afirmó que “eliminar la diversidad es eliminar la humanidad” y planteó que las divisiones raciales no corresponden a realidades biológicas sino a construcciones históricas utilizadas para justificar la exclusión.

El mandatario también describió la trayectoria de Jackson como una energía que permanece activa en las luchas contemporáneas por la igualdad. Según su intervención, el liderazgo del activista se basó en la capacidad de movilizar a la sociedad mediante la participación democrática y el diálogo entre distintos sectores sociales, una fórmula que, a su juicio, sigue siendo necesaria en el contexto político actual.

El homenaje se desarrolló dentro de un programa denominado “The People’s Celebration”, que reunió a invitados internacionales para destacar la dimensión global de la trayectoria del líder afroamericano. En la misma ceremonia intervinieron expresidentes de Estados Unidos, dirigentes del Partido Demócrata, líderes religiosos y miembros de la familia Jackson, en un evento que se extendió durante varias horas.

La participación de Petro introdujo un tono más político en el acto conmemorativo. A partir del legado del dirigente de derechos civiles, el presidente colombiano advirtió sobre los riesgos que observa en el escenario internacional contemporáneo. En su discurso señaló que el mundo atraviesa un momento que le recuerda a Europa en 1933, en referencia al contexto previo al ascenso del fascismo en Alemania y al inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Con esa comparación, Petro planteó que la combinación de tensiones geopolíticas, discursos excluyentes y conflictos armados puede derivar en un ciclo de violencia de gran escala si no se fortalecen los mecanismos de diálogo y cooperación internacional. Su intervención vinculó ese diagnóstico con la necesidad de defender la diversidad cultural y política como base para evitar nuevos escenarios de confrontación global.

UN MOMENTO INCÓMODO: El discurso no estuvo exento de controversia. Algunos medios registraron que la intervención se extendió más de lo previsto dentro del programa del funeral y que los organizadores del evento hicieron señales para que concluyera su participación. La situación generó comentarios en redes sociales y en medios colombianos sobre el tono político del mensaje y sobre la duración de la intervención en un acto fúnebre.

La presencia de Petro en la ceremonia responde a una invitación de la familia Jackson y de organizaciones vinculadas al movimiento por los derechos civiles. El presidente colombiano había anunciado días antes su viaje a Chicago para asistir al funeral del activista, a quien describió como “amigo de Colombia” y referente de las luchas por la igualdad racial.

El funeral reunió a varias de las figuras políticas más influyentes de Estados Unidos vinculadas al legado del movimiento por los derechos civiles. Entre los asistentes estuvieron el expresidente Barack Obama, la exvicepresidenta Kamala Harris y el presidente Joe Biden, además de líderes religiosos, dirigentes del Partido Demócrata y activistas históricos. La presencia de estas figuras convirtió la ceremonia en un punto de encuentro del establishment político y del activismo afroamericano que durante décadas acompañó la trayectoria de Jackson, y situó la intervención de Petro dentro de un escenario internacional de alto perfil político y simbólico.

La relación del líder afroamericano con Colombia se desarrolló en torno a temas como los derechos humanos, la defensa de comunidades afrodescendientes y los procesos de paz. Ese vínculo explica la presencia del presidente colombiano en los actos finales de despedida, junto a delegaciones internacionales que participaron en los homenajes organizados tras la muerte del activista.

EL ENCUENTRO CON OBAMA: Durante el evento, el expresidente de Estados Unidos Barack Obama se acercó a saludar a Gustavo Petro y ambos intercambiaron unas palabras antes de continuar con la ceremonia. El breve encuentro se produjo en medio de la presencia de líderes políticos y activistas que acudieron a despedir a Jackson, y fue uno de los momentos registrados por las delegaciones internacionales presentes en el funeral.

El discurso de Petro en Chicago se inscribe en una línea que ha repetido en otros escenarios internacionales, donde plantea que la defensa de la diversidad y el diálogo político es la principal alternativa frente a la expansión de discursos autoritarios y a la escalada de conflictos globales. En ese marco, el presidente utilizó el funeral de Jackson para conectar la memoria del movimiento por los derechos civiles con los debates actuales sobre democracia, racismo y estabilidad internacional.

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