EN SÍNTESIS
El Directorio Nacional del Partido Conservador recomienda a su militancia no participar en las consultas presidenciales interpartidistas del 8 de marzo de 2026. En un comunicado fechado el 25 de febrero, la colectividad argumenta que mantiene abierto un proceso interno con varios precandidatos inscritos y que aún no ha definido candidato único, por lo que votar en consultas donde no tiene aspirante sería “no respetuoso institucionalmente”. La decisión se produce una semana después de que Carlos Felipe “Pipe” Córdoba renunciara a su precandidatura dentro del partido, denunciando falta de garantías y cambios en las reglas. El anuncio se suma a posturas similares de otras colectividades tradicionales.
EN PROFUNDIDAD
Bogotá, 25 de febrero de 2026 – La decisión del Directorio Nacional no solo fija una línea frente a las consultas del 8 de marzo, sino que revela la tensión no resuelta sobre el rumbo estratégico del conservatismo en la carrera presidencial de 2026. Al recomendar que sus simpatizantes no pidan tarjetón en las interpartidistas, el partido opta por preservar su mecanismo interno y evitar una señal de dispersión en un momento en que su candidatura propia sigue indefinida.
El argumento formal es institucional. La colectividad sostiene que tiene varios precandidatos inscritos y que aún no ha escogido a quien los representará en la primera vuelta. Participar en una consulta sin ficha conservadora, señala el comunicado del 25 de febrero, implicaría desconocer a quienes siguen compitiendo bajo las reglas internas. Esa postura busca enviar un mensaje de cohesión, pero se produce en medio de una controversia que expuso fisuras profundas.

LA SALIDA DE CÓRDOBA: El pasado 18 de febrero, Carlos Felipe “Pipe” Córdoba, excontralor general y una de las figuras con mayor visibilidad dentro del partido, anunció su retiro de la precandidatura. Afirmó que no existían garantías y que las reglas del proceso habían cambiado sobre la marcha. Su salida se dio tras semanas de cuestionamientos internos por la ampliación de plazos que permitió su inscripción tardía, decisión que provocó renuncias en órganos de control ético del partido y acusaciones de manipulación de normas.
Córdoba decidió continuar su aspiración por fuera del mecanismo conservador, a través de un grupo significativo de ciudadanos denominado “Volvamos a Confiar”, con más de un millón de firmas reportadas. Ese movimiento lo mantiene en la contienda presidencial, pero rompe el vínculo formal con la estructura partidista y deja al conservatismo sin uno de sus precandidatos más visibles a pocas semanas de las consultas.

La discusión sobre acudir o no a una interpartidista venía desde finales de 2025. El Consejo Nacional Electoral había informado que 34 colectividades manifestaron intención de participar en las consultas del 8 de marzo, entre ellas el Partido Conservador. Sin embargo, el reglamento permitía retractarse antes del 22 de diciembre y varias organizaciones reconsideraron su decisión. El retiro de liberales y de otras fuerzas tradicionales consolidó la percepción de que las consultas no contarían con el respaldo pleno de los partidos históricos.
En el fondo, la controversia refleja un dilema más amplio. Las consultas interpartidistas permiten construir candidaturas de coalición y medir fuerzas en bloque, pero también implican diluir identidad y ceder control a dinámicas más abiertas. Al marginarse de esa jornada, el conservatismo apuesta por mantener su marca, cerrar filas en torno a un nombre propio y reservar margen de negociación para la primera o la segunda vuelta.
La definición interna del candidato presidencial se convierte ahora en la prueba decisiva para el Directorio Nacional. La manera como resuelva esa selección, ya sea mediante acuerdos políticos, encuestas o una convención, determinará si la decisión de no participar fortalece su autonomía o profundiza la fractura que dejó la salida de Córdoba. De ese resultado dependerá también su capacidad de incidir en la arquitectura de alianzas que se configure después del 8 de marzo.






Deja un comentario