A Cepeda se le sentaron las disidencias en primera fila

EN SÍNTESIS

Personas con camisetas alusivas a la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, disidencia vinculada a la Segunda Marquetalia, fueron vistas en un acto de campaña del candidato presidencial Iván Cepeda en Tumaco, Nariño. Las imágenes, verificadas por La Silla Vacía con un reportero en el lugar, muestran la referencia explícita al grupo armado que opera en el sur del país y participa en diálogos con el Gobierno bajo la política de paz total. Cepeda afirmó que alertó de inmediato a la Policía Nacional para identificar a los asistentes y evaluar posibles capturas. El episodio reaviva el debate sobre la relación entre campañas, territorios con presencia armada y negociaciones con disidencias.

EN PROFUNDIDAD

Tumaco, 23 de febrero de 2026 – La aparición de símbolos de una estructura armada en un mitin presidencial no solo genera incomodidad logística, también activa una discusión de fondo sobre los límites entre negociación política y legitimación simbólica. Eso quedó planteado tras el evento de Iván Cepeda en Tumaco, donde asistentes portaron camisetas con la sigla de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, organización asociada a la Segunda Marquetalia con presencia en el Pacífico nariñense.

El hecho fue reportado inicialmente por La Silla Vacía, que recibió fotografías y confirmó con un periodista en el lugar que correspondían al acto del candidato del Pacto Histórico. En las prendas se leía de forma visible el nombre del grupo. La imagen se replicó en redes y medios, ampliando el alcance de la controversia más allá del evento local.

Cepeda afirmó que estaba acompañado por la Policía Nacional y que dio aviso inmediato para identificar a las personas y evaluar posibles capturas. Sostuvo que la presencia de esa simbología era inaceptable en su actividad proselitista. Hasta ahora no se han reportado detenciones ni se ha confirmado la identidad de quienes llevaban las camisetas.

El episodio ocurre en un municipio marcado por la persistencia de economías ilegales y disputas armadas. Tras el Acuerdo de Paz de 2016, varias disidencias ocuparon espacios dejados por las antiguas Farc. Algunas confluyeron en la Segunda Marquetalia, liderada por Iván Márquez, y una de sus estructuras decidió continuar en diálogos con el Gobierno dentro de la política de paz total. La mesa se instaló el 24 de junio de 2024 en Caracas con una agenda que incluye transformaciones territoriales y sustitución de economías ilícitas.

En ese contexto, la presencia visible de referencias a una disidencia en un acto electoral resulta políticamente sensible. No hay evidencia de que la campaña haya convocado a esas personas, pero la imagen alimenta cuestionamientos de sectores críticos sobre la relación entre negociaciones con grupos armados y contienda electoral.

La identificación de quienes portaban las camisetas será clave para dimensionar el alcance del hecho. Si se trata de integrantes activos, la discusión podría trasladarse al terreno judicial y disciplinario. Si no existe vinculación orgánica, el debate se centrará en los controles que deben aplicarse en territorios donde la influencia de actores armados sigue siendo una realidad cotidiana.

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