Washington/Bogotá, 7 de febrero de 2026 – El senador republicano Bernie Moreno afirmó que la Casa Blanca dejó al presidente colombiano Gustavo Petro “bajo matrícula condicional” tras su reunión con el mandatario estadounidense Donald Trump. Con esa expresión, el legislador describió un periodo de seguimiento político y diplomático enfocado en narcotráfico, seguridad y garantías electorales.
De acuerdo con Moreno, el encuentro del 3 de febrero en la Casa Blanca no constituyó un respaldo político a Petro, sino un mensaje de advertencia. Sostuvo que Washington no observa cambios sustanciales en la política antidrogas colombiana y que evaluará en los próximos meses la evolución de la producción de cocaína, la presencia de grupos armados y las condiciones para las elecciones de 2026.
El senador indicó que en la reunión no se pactaron compromisos técnicos específicos, los cuales corresponderían a instancias diplomáticas y de seguridad. Afirmó que la señal transmitida por Trump fue mantener la cooperación bilateral, pero condicionada a resultados verificables en interdicciones, sustitución de cultivos y acciones contra organizaciones criminales.

La cumbre Petro-Trump fue el primer encuentro formal entre ambos desde el regreso del líder republicano a la presidencia y tuvo como eje principal la lucha contra el narcotráfico y la situación regional. Antes de la reunión, Trump había señalado públicamente que buscaba reforzar los controles para reducir el ingreso de cocaína a Estados Unidos.
El senador también aseguró que Washington observará de cerca la transparencia electoral en Colombia ante preocupaciones sobre posibles presiones en el proceso de 2026. Sectores cercanos al gobierno colombiano han restado carácter oficial a sus afirmaciones y sostienen que la relación bilateral continúa dentro de canales institucionales de cooperación.

La expresión “matrícula condicional” se convirtió en un punto de debate político interno sobre el alcance real de la reunión. Mientras críticos del gobierno la interpretan como un llamado de atención de Washington, aliados de Petro señalan que corresponde a la postura de un sector político estadounidense y no a un pronunciamiento formal del Ejecutivo.
El episodio sugiere que la relación entre Washington y Bogotá permanece activa, pero bajo evaluación, con la agenda antidrogas y la estabilidad democrática como ejes centrales en el corto plazo.






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