Estados Unidos lanzó un nuevo ataque letal contra una presunta “narcolancha” en aguas internacionales del Pacífico oriental, cerca de Colombia, que dejó dos tripulantes muertos, informó el Comando Sur. El operativo se suma a una campaña iniciada en agosto de 2025 que ya acumula al menos 119 fallecidos bajo la denominada Operación Lanza del Sur.
El ataque fue confirmado por el Comando Sur de Estados Unidos, que señaló que la acción fue ejecutada por la Fuerza de Tarea Conjunta “Southern Spear” mediante un “ataque cinético letal” contra una embarcación de bajo perfil que operaba en una ruta conocida de narcotráfico en el Pacífico oriental. Según el comunicado oficial, “dos narcoterroristas murieron durante esta acción” y no se registraron bajas entre las fuerzas estadounidenses.
De acuerdo con el Comando Sur, la embarcación estaba vinculada a “Organizaciones Terroristas Designadas” y participaba activamente en operaciones de narcotráfico. No se revelaron las identidades de los tripulantes ni la cantidad de droga que transportaba el buque, un patrón que se repite en comunicados anteriores de la operación.
La acción hace parte de la Operación Lanza del Sur, anunciada por la administración del presidente Donald Trump como una ofensiva marítima para reducir el flujo de cocaína hacia Estados Unidos, combinando aviones de patrulla, drones y buques de guerra en el Caribe y el Pacífico.
Cifras y cuestionamientos
Desde su inicio en agosto de 2025, la campaña ha dejado al menos 119 muertos en más de 30 ataques contra presuntas narcolanchas y semisumergibles, según recuentos de medios basados en cifras oficiales. Los reportes describen sistemáticamente a las víctimas como “narco-terroristas” abatidos en aguas internacionales, sin detallar procesos de captura, identificación de cadáveres o aseguramiento de pruebas.
Organizaciones de derechos humanos y expertos en derecho internacional han cuestionado la proporcionalidad y la ausencia de debido proceso en este esquema de ataques letales, que privilegia la destrucción de embarcaciones sobre la interdicción y judicialización de los responsables.

El nuevo ataque ocurre pocos días después de la visita del presidente colombiano Gustavo Petro a Washington, donde se reunió con Trump para abordar cooperación antidrogas y otros temas regionales. El operativo se realizó en un corredor marítimo clave por donde suelen salir cargamentos de cocaína desde costas colombianas y ecuatorianas hacia Centroamérica y Norteamérica.
Para Colombia, la ofensiva estadounidense tiene una lectura ambivalente: refuerza la presión sobre las rutas del narcotráfico que salen de la región, pero también plantea interrogantes sobre soberanía, riesgos de errores de identificación y el impacto político de una estrategia definida unilateralmente desde Washington.






Deja un comentario