Asesinato de narcotraficante en México desata agarrón entre Álvaro Uribe y Gustavo Petro

Bogotá, 6 de febrero de 2026 – El presidente Gustavo Petro reavivó este jueves su confrontación política con el expresidente Álvaro Uribe al vincular públicamente al narcotraficante antioqueño Santiago Gallón Henao, asesinado esta semana en México, con la Convivir El Cóndor y con la hacienda Guacharacas, predio de la familia Uribe.

El cruce se produjo tras conocerse el asesinato de Gallón, ocurrido el pasado 4 de febrero en la región del Valle de Toluca, donde residía desde hacía varios años, según confirmaron medios mexicanos y colombianos. Gallón fue una figura recurrente en investigaciones y relatos sobre narcotráfico, apuestas ilegales y violencia en los años noventa, y su nombre estuvo asociado históricamente al entorno del asesinato del futbolista Andrés Escobar en 1994.

En un mensaje difundido en redes sociales, Petro recordó que mencionó a Gallón durante el debate del Senado de 2007 sobre paramilitarismo en Antioquia. Sostuvo que el narcotraficante integró la Convivir El Cóndor, una de las cooperativas de vigilancia autorizadas en los años noventa, y afirmó que estas estructuras sirvieron como apoyo logístico para grupos paramilitares posteriores. En ese contexto, volvió a mencionar la hacienda Guacharacas como un punto de controversia en su narrativa sobre el origen del paramilitarismo en la región.

Uribe respondió que el presidente utiliza el asesinato de Gallón para “revivir mentiras” y “desquitarse” políticamente. Negó haber conocido al narcotraficante o haber tenido vínculos personales o comerciales con él, y señaló que los señalamientos carecen de sustento probatorio. En su réplica, también mencionó al senador Iván Cepeda, a quien acusó de acompañar una estrategia de desprestigio en su contra.

La controversia reactiva un debate político de larga data. Petro ha insistido durante años en que varias Convivir en Antioquia funcionaron como antesala de la expansión paramilitar y ha conectado ese proceso con actores regionales influyentes. Uribe, por su parte, sostiene que las Convivir operaron dentro del marco legal de la época y que las acusaciones forman parte de una persecución política.

En el plano judicial, Gallón acumuló señalamientos por vínculos con redes criminales y presunta financiación de estructuras armadas ilegales, aunque su trayectoria ha sido más emblemática de una etapa del narcotráfico que de un expediente cerrado con una única condena judicial de alto perfil.

El intercambio, amplificado por redes sociales, vuelve a colocar en el centro del debate la disputa por la memoria del paramilitarismo en Antioquia. Mientras Petro interpreta la muerte de Gallón como un elemento que refuerza su lectura histórica, Uribe rechaza que un hecho criminal reciente sea utilizado para reactivar acusaciones que, afirma, ya han sido desvirtuadas.

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