“Se ha vuelto muy amable”, dice Trump sobre Petro antes del encuentro

Washington D. C., 2 de febrero de 2026. — El presidente Donald Trump afirmó este martes que su homólogo colombiano Gustavo Petro “cambió mucho su actitud” en las últimas semanas y “se volvió muy amable”, atribuyendo ese giro a una “redada” estadounidense en Venezuela, en un comentario inusual previo a su reunión programada para el martes 3 de febrero en la Casa Blanca.

El presidente Petro ha sido muy amable en el último mes o dos. Antes era muy crítico, pero después de la incursión en Venezuela cambió mucho su actitud, dijo Trump en declaraciones a periodistas en la Casa Blanca, según reportes de agencias internacionales.

Trump añadió que esperaba una “buena reunión” y una conversación “productiva” con Petro, en un encuentro bilateral que las dos administraciones han planteado como clave para discutir temas de narcotráfico, migración, comercio y la situación en Venezuela.

La relación entre ambos líderes había estado marcada por fuertes tensiones durante 2025 y parte de 2026, con intercambios públicos de críticas virulentas, sanciones económicas y amenazas por parte de la Casa Blanca. Trump llegó a calificar a Petro como “muy enfermo” y vincularlo al tráfico de drogas, además de sugerir acciones militares en la región.

El punto de quiebre para esa escalada fue una llamada telefónica a inicios de enero de 2026, en la que ambos mandatarios conversaron durante cerca de una hora y Trump describió la conversación como “un gran honor”, generando expectativas de que la relación bilateral podría entrar en una fase de diálogo más constructivo.

Desde entonces, Petro ha moderado públicamente su retórica, evitando confrontaciones abiertas y manteniendo un tono más colaborativo en torno a la lucha contra el narcotráfico y otras prioridades compartidas con Washington. Analistas interpretan los comentarios de Trump como una estrategia para posicionar el desplazamiento de Petro a la Casa Blanca como un logro personal del presidente estadounidense, reforzando ante su base interna la idea de que su presión diplomática obligó a un cambio de postura en un líder previamente crítico.

Para Colombia, esa narrativa subraya la asimetría en la relación bilateral. El “cambio de actitud” de Petro se lee como el precio político que paga para asegurar la cita con Trump y mantener abierta la cooperación en temas sensibles, particularmente en narcotráfico y seguridad regional.

La reunión programada para este martes será la primera cara a cara entre ambos líderes desde que las relaciones se tensaron, y se perfila como un momento decisivo para definir el rumbo inmediato de la cooperación entre Colombia y Estados Unidos.

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