Petro ordena extraditar a ‘Pipe Tuluá’ horas antes de reunirse con Trump

El presidente Gustavo Petro ordenó públicamente, a través de X, la extradición inmediata a Estados Unidos de Andrés Felipe Marín Silva, alias ‘Pipe Tuluá’, y el envío se concretó en la madrugada del martes, pocas horas antes de su reunión con Donald Trump en la Casa Blanca.

“Señor ministro de Justicia, Andrés Idárraga, tiene usted la orden del presidente de la República de Colombia de extraditar al señor alias ‘Pipe Tuluá’, Andrés Marín Silva”, escribió Petro en su cuenta oficial de X, convirtiendo una instrucción administrativa en un mensaje político de alto impacto. En el mismo hilo, el mandatario aseguró que el capo habría intentado sobornar funcionarios para frenar su entrega y remató: “La paz no es una mercancía, la paz es un derecho”.

El ministro de Justicia interino, Andrés Idárraga, respondió también por X con un mensaje de acatamiento: “A su mandar, Presidente. Su orden se ejecutará con resultado”. Horas después confirmó que Marín Silva ya había sido extraditado a Estados Unidos.

La extradición de alias ‘Pipe Tuluá’ no fue improvisada. En noviembre de 2025, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia emitió concepto favorable al envío del capo, requerido por una corte federal del Distrito Este de Texas por cargos de narcotráfico y concierto para delinquir. En diciembre, Petro firmó la resolución que concedía la extradición.

La defensa interpuso un recurso de reposición y una acción de tutela para frenar el traslado, ambos negados a finales de enero de 2026. Con esos obstáculos superados, solo restaba la ejecución material, que se concretó en un operativo con fuerte esquema de seguridad y traslado en un vuelo coordinado con autoridades estadounidenses.

Quién es ‘Pipe Tuluá’

Marín Silva es identificado como cabecilla de La Inmaculada u Oficina de Tuluá, una de las estructuras criminales más violentas del Valle del Cauca, vinculada a homicidios selectivos, extorsión y tráfico de estupefacientes. Cumple una condena de 30 años en Colombia y es señalado como fundador del grupo Mago, acusado del asesinato de 14 funcionarios del Inpec.

Las investigaciones también lo relacionan con el envío de cocaína hacia Centroamérica y Estados Unidos mediante lanchas rápidas tipo go fast, lo que lo convirtió en un objetivo prioritario para la justicia estadounidense.

Señal política antes del cara a cara en Washington

La coincidencia temporal entre la extradición y la reunión Petro–Trump no pasó desapercibida. Para analistas y medios internacionales, el envío de ‘Pipe Tuluá’ funciona como una carta de presentación de Petro ante Washington, una señal concreta de cooperación antidrogas en un momento en el que la política del Gobierno colombiano ha sido cuestionada por su rechazo a la “guerra contra las drogas” tradicional.

Desde el Ejecutivo se ha subrayado que, bajo el actual gobierno, Colombia ha superado las 800 extradiciones, una cifra que Petro y sus ministros han usado para refutar las acusaciones de permisividad frente al narcotráfico. En ese marco, la orden pública vía X y la extradición efectiva el mismo día de la cita en la Casa Blanca refuerzan el mensaje de mano dura contra capos que, según el Presidente, intentan “comprar la paz”.

En clave bilateral, la operación le permite a Petro llegar a la mesa con Trump con un hecho consumado. Un jefe criminal emblemático ya en manos de la justicia estadounidense. En clave interna, el Gobierno busca blindarse frente a críticas por seguridad en el Valle del Cauca y marcar distancia de cualquier sospecha de negociación clandestina con estructuras criminales, usando una extradición de alto perfil como prueba política y simbólica.

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