El «domingo de pesadilla», un año después

Hoy se cumple un año del episodio diplomático más tenso entre Colombia y Estados Unidos en décadas, conocido como el “domingo de pesadilla”, cuando una disputa por deportaciones puso al país al borde de una guerra arancelaria que logró superarse gracias a la gestión del entonces canciller Luis Gilberto Murillo. El aniversario coincide con la inminente reunión entre Gustavo Petro y Donald Trump, reactivando un tema que parecía superado.

El 26 de enero de 2025, una disputa por el manejo de deportaciones de migrantes derivó en una rápida escalada de tensiones con Washington. La administración estadounidense respondió con amenazas de imponer aranceles de hasta 25 %, a las exportaciones colombianas, además de restricciones de visas y sanciones financieras, lo que encendió las alarmas en el sector productivo y diplomático del país.

Estados Unidos es el principal socio comercial de Colombia y la amenaza arancelaria generó alarma entre exportadores de sectores clave como café, flores y petróleo. En ese contexto, la Cancillería colombiana, encabezada por Murillo, activó canales diplomáticos de emergencia que permitieron desactivar la escalada y restablecer el flujo de deportaciones bajo condiciones acordadas por ambos gobiernos.

Lea también: Registraduría avala candidatura presidencial de excanciller Luis Gilberto Murillo

El entonces canciller Luis Gilberto Murillo jugó un papel central en esas gestiones, que permitieron dejar sin efecto las sanciones anunciadas y evitar un impacto económico mayor. A un año de ese episodio, Murillo recordó la fecha con un mensaje en X, en el que afirmó que la crisis se superó gracias a la “sensatez y la diplomacia efectiva”, y señaló que la coyuntura actual vuelve a poner a prueba esa lección.

Una relación más frágil tras la salida de Murillo

Semanas después de la crisis, Murillo salió del cargo. Desde entonces, la relación bilateral atravesó un período de mayor volatilidad. Se registraron cruces públicos, reducción de la cooperación en algunos frentes y un deterioro del clima político entre ambos gobiernos, marcado por diferencias en migración, lucha antidrogas y tono menos diplomático.

En contexto: Escala la tensión con Washington: Petro afirma que Trump tiene un “cerebro senil”

Analistas coinciden en que la ausencia de un interlocutor con experiencia técnica y capacidad de desescalamiento como el excanciller, contribuyó a que las tensiones se prolongaran durante 2025, con episodios que mantuvieron la incertidumbre económica y diplomática.

Lea también: Marco Rubio coincide con Luis Gilberto Murillo sobre elecciones en Venezuela: «Ilegítimas«

El primer aniversario del “domingo de pesadilla” adquiere relevancia por la cercanía de la reunión entre Petro y Trump en Washington. Tras meses de fricciones, el encuentro es visto como una oportunidad para estabilizar la relación y establecer reglas claras de cooperación. En este escenario, vuelve a ponerse sobre la mesa la importancia de la diplomacia discreta frente a la confrontación pública, especialmente cuando están en juego intereses económicos sensibles.

Aunque hoy no hace parte del Gobierno ni actúa como enviado oficial, Luis Gilberto Murillo ha seguido adelantando gestiones de carácter informal, orientadas a contribuir a un ambiente más favorable para la reunión presidencial. Desde espacios académicos, mediáticos y de diálogo político, ha insistido en la necesidad de moderar el lenguaje y priorizar el interés nacional.

En su mensaje publicado este lunes, Murillo sostuvo que la cita entre Petro y Trump representa “una oportunidad única” para estabilizar la relación bilateral y proteger el interés nacional en medio de un contexto internacional volátil.

El “domingo de pesadilla” quedó atrás, pero su recuerdo vuelve a escena justo cuando Colombia y Estados Unidos se preparan para un nuevo capítulo. El desenlace de la próxima reunión definirá si la lección de hace un año se aprendió, y tendremos una relación más predecible o si la fragilidad persiste.

Deja un comentario