La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, contradijo al alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, al asegurar que solo el 34,5% de los trabajadores del sistema de transporte público devenga salario mínimo, y no el 87% que citó el mandatario para justificar el aumento del pasaje en TransMilenio, el SITP y TransMiCable.
El cruce se da tras la entrada en vigor, el pasado 14 de enero, de la tarifa unificada de 3.550 pesos en Bogotá, un incremento cercano al 10% frente a la tarifa de 2025. La medida reactivó las tensiones entre el Gobierno nacional y la Alcaldía, que en las últimas semanas han sostenido un intercambio público por las causas y la pertinencia del ajuste.
Galán defendió la decisión señalando que el aumento del salario mínimo en un 23% impacta de manera directa los costos del sistema, uno de los más grandes del país. Según el alcalde, de los cerca de 35.000 trabajadores vinculados al transporte público en la capital, la gran mayoría tendría su ingreso atado al salario mínimo, lo que haría inevitable el traslado de ese costo a la tarifa. “No se puede subir el salario mínimo y mirar para otro lado”, afirmó, al advertir que el Distrito no puede absorber solo ese impacto.
La ministra Rojas respondió a ese argumento y cuestionó la cifra central del planteamiento distrital. A través de la red social X, señaló que alrededor de 12.000 trabajadores reciben salario mínimo, lo que equivale al 34,5% del total, y no al 87% mencionado por Galán. Para la funcionaria, esa diferencia obliga a revisar con mayor rigor el peso real del aumento salarial dentro de la estructura de costos del sistema y a evitar conclusiones simplificadas.

Rojas indicó además que el Ministerio de Transporte mantiene abierta la vía técnica para abordar el tema. Según explicó, ya se realizaron reuniones entre equipos del Gobierno nacional y de la Alcaldía, y desde la cartera se solicitó información detallada sobre los costos operativos para evaluar los distintos factores que inciden en la tarifa.
El debate también ha involucrado al presidente Gustavo Petro, quien calificó el aumento del pasaje como innecesario y contraproducente. El jefe de Estado sostuvo que el alza del salario mínimo no justifica la medida y aseguró que el Gobierno cuenta con 1,5 billones de pesos para avanzar en la electrificación de la flota, una estrategia que, a su juicio, permitiría contener los costos y mantener una tarifa más baja.
En contexto: Cruce de mensajes entre Petro y Galán por el aumento del pasaje en TransMilenio
Desde la Alcaldía se insiste en que el incremento aplicado fue menor al que arrojaban los cálculos técnicos iniciales y que se recurrió a otras fuentes de financiación para moderar el impacto en los usuarios. La discusión, por ahora, sigue abierta.






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