El ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, denunció este 13 de enero que él y su familia habrían sido víctimas de espionaje ilegal con el software Pegasus. Según afirmó, la infiltración habría sido ordenada desde el Ministerio de Defensa y estaría relacionada con investigaciones por presunta corrupción en las Fuerzas Militares.
La denuncia fue hecha a través de redes sociales, donde el funcionario aseguró que un informe forense confirmó el uso ilegal del sistema de espionaje para intervenir su teléfono celular. De acuerdo con su versión, la operación habría utilizado gastos reservados y estructuras de contrainteligencia del Ejército para seguirlo y obtener información privada.
Idárraga sostuvo que el espionaje se habría producido entre agosto y noviembre de 2025. En ese periodo, según explicó, se extrajo información sensible de su celular, incluidos datos sobre denuncias de corrupción y las fuentes que le suministraron esa información. El ministro señaló que el objetivo habría sido construir una campaña de desprestigio en su contra, motivada por las indagaciones que adelantaba sobre irregularidades al interior de las Fuerzas Militares.
Alcance del presunto espionaje
El ministro calificó como grave la magnitud de la infiltración. Aseguró que su teléfono registró al menos 8.700 accesos ilegales y que, en 124 ocasiones, quienes lo espiaron habrían activado sin autorización la cámara y el micrófono del dispositivo. También afirmó que se habrían extraído cerca de 2,3 gigas de información privada.
Según Idárraga, estos hechos no solo comprometen su seguridad personal y la de su familia, sino que representan una amenaza directa contra las garantías de quienes denuncian actos de corrupción dentro del Estado. “La democracia no se defiende con espionaje, se defiende con verdad, justicia y garantías para los denunciantes”, señaló.
El caso ya está en instancias judiciales
El ministro informó que la denuncia ya fue puesta en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con el fin de que se investigue el presunto uso ilegal de herramientas de inteligencia contra un alto funcionario del Gobierno.

Tras conocerse el señalamiento, el ministro del Interior, Armando Benedetti, expresó públicamente su respaldo a Idárraga y a su familia. Benedetti recordó que él mismo ha denunciado haber sido víctima de espionaje y subrayó el impacto personal y político de este tipo de prácticas, que calificó como cobardes.

La denuncia de Idárraga reabre el debate sobre el uso de sistemas de inteligencia en Colombia, el control de los gastos reservados y las garantías institucionales para quienes investigan y revelan posibles hechos de corrupción dentro del aparato estatal.






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