El presidente Gustavo Petro reveló este jueves detalles de la conversación telefónica que sostuvo con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en medio de la tensión diplomática generada tras la captura de Nicolás Maduro. Según el mandatario colombiano, el contacto buscó frenar una escalada del conflicto y restablecer los canales directos entre ambos gobiernos.
La llamada, que se extendió por cerca de 45 minutos, fue confirmada por Petro durante un discurso ante sus seguidores en la Plaza de Bolívar, en Bogotá. Allí explicó que decidió comunicarse directamente con la Casa Blanca ante el riesgo de que las diferencias políticas derivaran en un deterioro mayor de la relación bilateral entre Colombia y Estados Unidos.
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De acuerdo con el jefe de Estado, la conversación giró en torno a dos ejes centrales y una solicitud concreta. El primero fue la situación en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por parte de autoridades estadounidenses, un hecho que ha reconfigurado el escenario regional y generado posiciones encontradas entre varios gobiernos latinoamericanos. El segundo punto abordado fue la política antidrogas, tema en el que Petro defendió la estrategia de su administración frente a los cuestionamientos de Trump sobre la producción y el tráfico de cocaína.
“El diálogo es fundamental. Si no se dialoga, hay guerra, y la historia de Colombia nos lo ha enseñado”, afirmó Petro al relatar el contenido de la llamada. En ese sentido, indicó que pidió formalmente restablecer las comunicaciones fluidas entre las cancillerías y los presidentes, como mecanismo para manejar las diferencias de manera institucional.
Petro sostuvo que la conversación permitió reducir la tensión y abrir un nuevo canal de entendimiento con Washington, luego de semanas marcadas por declaraciones cruzadas y advertencias desde Estados Unidos. A su juicio, mantener el contacto directo entre los jefes de Estado es clave para garantizar la estabilidad regional y evitar decisiones unilaterales que puedan afectar a Colombia.
La Casa Blanca, por su parte, calificó la llamada como cordial y confirmó que ya se trabaja en la organización de una reunión presencial entre ambos mandatarios en Washington. Para el Gobierno colombiano, este acercamiento representa un giro frente al tono confrontacional previo y una oportunidad para redefinir la relación bilateral en un contexto regional especialmente sensible.







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