El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa al Gobierno iraní al afirmar que su país está “preparado y listo para actuar” si Teherán reprime violentamente a los manifestantes que protestan por el deterioro económico y el encarecimiento del costo de vida en la República Islámica.
Irán atraviesa desde el domingo una nueva oleada de movilizaciones sociales que comenzaron en Teherán con el cierre de comercios y rápidamente se extendieron a distintas regiones del país. Las protestas, inicialmente motivadas por la pérdida del poder adquisitivo y la caída de la moneda nacional, han derivado en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y en un desafío político al régimen islamista.
De acuerdo con medios locales, al menos seis personas han muerto durante los disturbios registrados en el oeste del país, entre ellas un integrante de las fuerzas de seguridad. Estos hechos marcan los primeros choques mortales desde el inicio de las manifestaciones, que ya son consideradas las más amplias desde las protestas de 2022 tras la muerte de Mahsa Amini bajo custodia policial.
Trump se pronunció a través de su red social Truth Social, donde aseguró que Estados Unidos no permanecerá indiferente ante una eventual represión letal. “Si Irán dispara y mata violentamente a manifestantes pacíficos, como es su costumbre, Estados Unidos acudirá a su rescate”, escribió el mandatario, reiterando que su administración está lista para responder.

Las declaraciones del presidente estadounidense se producen en un contexto de creciente tensión regional y tras recientes contactos diplomáticos con aliados estratégicos en Medio Oriente. Washington ha acusado reiteradamente al Gobierno iraní de violaciones sistemáticas a los derechos humanos y de utilizar la fuerza para contener el descontento social.
Desde Teherán, las autoridades reaccionaron con dureza a las palabras de Trump y advirtieron que cualquier intervención extranjera tendría consecuencias graves. Funcionarios del Gobierno iraní señalaron que una injerencia de Estados Unidos desestabilizaría toda la región y pondría en riesgo los intereses estadounidenses, además de aumentar la confrontación en un escenario ya marcado por la tensión.
Mientras tanto, la información sobre el alcance real de las protestas sigue siendo difícil de verificar debido a las restricciones a la prensa y a los controles sobre el flujo de información dentro de Irán. Pese a ello, las movilizaciones continúan y mantienen en alerta tanto al Gobierno iraní como a la comunidad internacional, ante el riesgo de una escalada mayor del conflicto.






Deja un comentario