La muerte del director y actor estadounidense Rob Reiner generó conmoción en la industria del entretenimiento y, al mismo tiempo, abrió un nuevo frente de controversia política. Este lunes, Donald Trump se pronunció públicamente sobre el caso y aprovechó el hecho para lanzar duras acusaciones contra quien fue una de las voces más críticas de su figura y de su administración.
A través de su red social Truth Social, el mandatario publicó un extenso mensaje en el que, además de referirse al fallecimiento de Reiner y de su esposa, Michele, atribuyó el crimen a lo que denominó el “síndrome de trastorno de Trump” (SDT), un término que suele usar para descalificar a sus opositores.
“Anoche ocurrió algo muy triste en Hollywood. Rob Reiner, un director de cine y comediante atormentado y en apuros, pero que en su día fue muy talentoso, falleció junto con su esposa, Michele, supuestamente debido a la ira que causó a otros con su aflicción masiva, persistente e incurable”, escribió Trump.
En el mismo mensaje, el presidente aseguró que Reiner era conocido por su “obsesión desenfrenada” con él y afirmó que su “paranoia” se intensificó a medida que su gobierno, según dijo, superaba “todos los objetivos y expectativas de grandeza”.

Las declaraciones provocaron una ola de reacciones por el tono del pronunciamiento y por el hecho de que el presidente relacionara un asesinato con una postura política.
Un crítico frontal de Trump
Rob Reiner fue durante años una figura activa del sector cultural que cuestionó abiertamente a Donald Trump. En entrevistas recientes, el cineasta había advertido que el entonces presidente representaba una amenaza para la democracia y el Estado de derecho en Estados Unidos.
En 2024, Reiner anunció que se alejaba de la red social X tras la victoria electoral de Trump y señaló que, a su juicio, la plataforma se había convertido en un espacio afín al mandatario. Ese mismo año, al presentar su documental Dios y patria, sostuvo que el trumpismo buscaba debilitar la Constitución y alertó sobre el papel de ciertos sectores religiosos en la polarización política del país.

Rob Reiner y su esposa, la productora y fotógrafa Michele Reiner, fueron hallados muertos el domingo 14 de diciembre en su residencia de Los Ángeles. De acuerdo con versiones difundidas por medios estadounidenses, ambos presentaban heridas de arma blanca.
La investigación quedó en manos de las autoridades locales, que avanzan en el esclarecimiento de los hechos. Medios como People y TMZ han señalado que uno de los hijos de la pareja figura como principal sospechoso, aunque el caso continúa en etapa de indagación.
El pronunciamiento de Trump, lejos de cerrar el episodio, añadió un nuevo componente político a un crimen que ya sacude tanto a Hollywood como al debate público en Estados Unidos.







Deja un comentario