Jeannette Jara o José Antonio Kast: Chile se prepara para una segunda vuelta con candidatos en los extremos

Chile se prepara para una segunda vuelta presidencial que refleja una fuerte polarización política y social. Este domingo, el ultraderechista José Antonio Kast y la candidata de izquierda Jeannette Jara se enfrentarán en un balotaje atravesado por una agenda dominada por la inseguridad, la migración y la desconfianza ciudadana, en lo que analistas describen como una de las elecciones más tensas desde el retorno a la democracia.

La primera vuelta dejó a Kast en ventaja, impulsado por un discurso de orden y mano dura que capitalizó el temor creciente frente a la delincuencia. Según encuestas previas, el candidato del Partido Republicano partía con una intención de voto superior a la de Jara, en un contexto donde la seguridad desplazó a temas tradicionales como la economía, la salud o la educación.

El clima electoral contrasta con el de hace cuatro años. Las demandas por reformas estructurales dieron paso a una preocupación dominante por la violencia y el control migratorio. Estudios de opinión muestran que más del 60 % de los chilenos identifica la delincuencia como su principal inquietud, mientras que la inmigración aparece como otro factor central del malestar social.

Ambos candidatos coincidieron en la necesidad de endurecer las políticas de seguridad, aunque con enfoques distintos. Jara, alineada con el oficialismo, planteó fortalecer las instituciones, modernizar las fuerzas policiales y regularizar a migrantes en situación irregular, combinando control con políticas sociales. En las últimas semanas, endureció su discurso y no descartó medidas excepcionales si la situación lo exige.

Kast, en cambio, propuso un modelo de mano dura inspirado en experiencias como la de El Salvador, con mayor poder para las fuerzas de seguridad, controles fronterizos estrictos y expulsiones rápidas de migrantes irregulares. Su mensaje encontró eco en un electorado cansado de la percepción de inseguridad, pese a que Chile mantiene tasas de criminalidad más bajas que otros países de la región.

Dos visiones económicas enfrentadas

La disputa también expuso modelos económicos diferentes. Kast prometió reducir el tamaño del Estado, recortar el gasto público y fomentar la inversión privada como motor del crecimiento. Jara defendió un esquema de continuidad con ajustes, enfocado en crecimiento con protección social, fortalecimiento del empleo formal y mantenimiento de políticas implementadas durante el gobierno de Gabriel Boric.

La primera vuelta, además, se realizó por primera vez bajo voto obligatorio, pero dejó un alto porcentaje de electores indecisos o inclinados al voto blanco o nulo. Ese segmento se convirtió en el principal objetivo de campaña en la recta final. Ambos candidatos moderaron sus discursos y buscaron ampliar su base, incorporando propuestas destinadas a atraer al electorado de centro y a los votantes del tercer candidato, Franco Parisi.

Chile llega así a una definición cargada de incertidumbre. El resultado no solo definirá al próximo presidente, sino que marcará el rumbo político del país en un contexto de polarización, temor social y un debate cada vez más centrado en el orden y la seguridad.

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