La sorpresiva salida de Angie Rodríguez de la dirección del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) abrió un nuevo capítulo de tensión interna en el Gobierno de Gustavo Petro, que vuelve a enfrentar reacomodos en su círculo más cercano. La decisión fue comunicada directamente por el mandatario, en una reunión privada en Palacio, donde ya estaba listo el decreto de retiro.
Rodríguez, considerada una funcionaria de absoluta confianza del presidente, había asumido el Dapre tras una serie de crisis internas y relevos acelerados. Su gestión había sido clave para darle continuidad a una oficina marcada históricamente por la inestabilidad, lo que la convirtió en un enlace central entre el mandatario y el resto del Ejecutivo. Sin embargo, un choque con Petro por un nombramiento terminó por precipitar su salida.
El detonante de la ruptura fue el caso de José Alexis Mahecha, exfuncionario del DAS y exdirectivo del Dapre, cuyo nombramiento en la Agencia del Inspector General de Tributos (ITRC) desató una fuerte disputa interna. Según fuentes conocedoras del conflicto, Mahecha presionaba desde semanas atrás para que el nombramiento fuera oficializado, mientras Rodríguez se oponía por diferencias políticas y de confianza.

Cuando la directora decidió retirar la hoja de vida de Mahecha del sistema oficial para frenar su llegada a la ITRC, el gesto llegó directamente a oídos del presidente. Petro interpretó la decisión como un desconocimiento de su orden y exigió continuar con el trámite. La hoja de vida fue republicada el 2 de diciembre y el episodio marcó el cierre definitivo de la relación política.
El reacomodo en Palacio
La salida de Rodríguez no solo sorprendió por su cercanía con el mandatario, sino por el creciente poder que había acumulado en semanas recientes. Había sido encargada como gerente del Fondo Adaptación (una entidad con amplio músculo presupuestal) y como superintendente ad hoc de la Nueva EPS, pieza clave en la reforma al sistema de salud.

Además, su cercanía con el ministro del Interior, Armando Benedetti, generó tensiones adicionales dentro del Gobierno, especialmente por el manejo del Fondo Adaptación, utilizado como plataforma de negociación política con el Congreso.
Con su salida, el Dapre completará su quinto director en tres años. La abogada Letty Leal, actual subdirectora, asumirá el cargo. La Casa de Nariño vuelve así a un escenario de intrigas y pulsos de poder, justo cuando el Gobierno busca proyectar estabilidad institucional.







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