ONU renueva la Misión de Verificación en Colombia, pero con recortes

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó este viernes la renovación del mandato de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, que mantiene la presencia del organismo internacional en el país para seguir acompañando la implementación del Acuerdo de Paz firmado en 2016 entre el Estado y la antigua guerrilla de las Farc.

La decisión fue adoptada con 13 votos a favor y 2 abstenciones, sin votos en contra, lo que refleja un respaldo mayoritario, aunque con ajustes significativos en el alcance de las funciones de la Misión.

Por primera vez desde su creación, el mandato excluye la verificación de las sentencias proferidas por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y del componente étnico del acuerdo, dos puntos que habían generado debate sobre los límites de la intervención internacional.

Hasta ahora, la renovación anual de la Misión había sido un procedimiento rutinario y unánime en el Consejo de Seguridad. Sin embargo, en esta ocasión se presentaron tensiones. El representante de Estados Unidos, Michael Waltz, expresó reservas frente al papel de la ONU en el país, especialmente por la forma en que el gobierno de Gustavo Petro ha planteado su política de “Paz Total”.

Según Waltz, “es importante diferenciar entre la implementación del acuerdo de 2016 y los nuevos procesos con grupos armados ilegales que no hacen parte del mismo”, dejando entrever que Washington prefiere mantener la verificación centrada únicamente en los compromisos adquiridos con las Farc.

Pese a las observaciones, la mayoría de los miembros del Consejo coincidieron en destacar los avances del proceso colombiano y la importancia de mantener la presencia internacional como garante del cumplimiento de los compromisos adquiridos.

Qué cambia con la nueva resolución

La nueva resolución limita las funciones de la Misión, retirándole la responsabilidad de verificar el cumplimiento de las decisiones judiciales emitidas por la JEP y de monitorear el componente étnico del acuerdo de paz.

A partir de ahora, la Misión se concentrará en tres frentes principales:

  1. Monitorear la reincorporación económica y social de excombatientes.
  2. Acompañar los proyectos productivos derivados del acuerdo.
  3. Supervisar los compromisos en materia de seguridad y presencia estatal en los territorios.

Estos ajustes marcan un giro en la naturaleza de la verificación, que pasa de un enfoque integral a uno más técnico y acotado.

Un respaldo con condiciones

La decisión del Consejo representa un respaldo político a Colombia, pero también una advertencia implícita sobre los límites del acompañamiento internacional en los procesos internos. Mientras la ONU ratifica su compromiso con la paz, los recortes evidencian cierta cautela de la comunidad internacional frente a la expansión de la política de “Paz Total” y su articulación con el acuerdo de 2016.

La Misión de Verificación de la ONU fue creada en enero de 2017 para monitorear el cumplimiento del proceso de desarme y la reincorporación de excombatientes. Desde entonces, su presencia se ha considerado un factor clave para mantener la credibilidad y la supervisión internacional del proceso de paz colombiano.

Aunque su mandato ahora se ajusta, la decisión reafirma la importancia del papel de la ONU en la consolidación de la paz, en un contexto nacional en el que persisten desafíos de seguridad, violencia territorial y cumplimiento de los compromisos pactados.

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