El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó este miércoles que confía en resolver “muchos problemas” con su homólogo chino, Xi Jinping, durante la reunión que ambos sostendrán en Corea del Sur. Pekín, por su parte, anticipó un diálogo “profundo” destinado a evitar una nueva escalada en la guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo.
Trump adelantó que busca reducir los aranceles aplicados a China vinculados al fentanilo, un opioide sintético asociado con la crisis de drogas en Estados Unidos.
“Creo que tendremos una gran reunión con el presidente Xi y muchos problemas serán resueltos”, declaró el mandatario a bordo del avión presidencial Air Force One, rumbo a Corea del Sur. “Hemos estado hablando con ellos, no es que vayamos a la reunión en frío. Creo que habrá un buen resultado para nuestro país y para el mundo”, añadió.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China confirmó que la reunión se realizará este jueves en la ciudad de Busan, donde ambos líderes participarán en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
Según el portavoz Guo Jiakun, los mandatarios mantendrán una “comunicación profunda sobre temas estratégicos de largo plazo y asuntos de interés mutuo”.
El esperado encuentro entre Trump y Xi es el momento más relevante de la gira asiática del presidente estadounidense, que inició en Malasia y continuó en Japón antes de su llegada a Corea del Sur.
Tensiones comerciales y disputa por tierras raras

Ambos mandatarios intentarán evitar una nueva escalada comercial, tras los aranceles del 100% que Washington impuso sobre productos chinos.
Estados Unidos busca que Beijing elimine las restricciones a la exportación de tierras raras, minerales esenciales para la industria tecnológica y de defensa.
Negociadores de ambos países afirmaron haber alcanzado un “contexto de acuerdo” comercial, aunque la confirmación final dependerá directamente de los dos líderes.
Trump recibe honores en Corea del Sur
Trump llegó a Corea del Sur tras su paso por Japón, donde el martes sostuvo una reunión cordial con la primera ministra Sanae Takaichi.
Este miércoles, fue recibido por el presidente Lee Jae-myung, quien le otorgó la más alta condecoración del país y una réplica de una corona dorada del antiguo reino de Silla.
“Es un gran honor”, dijo Trump, asegurando entre risas que deseaba “ponérsela de inmediato”.
Seúl busca reforzar su cooperación en defensa y cerrar un nuevo acuerdo comercial con Washington. Trump señaló que el entendimiento “se cerrará muy pronto”, tras aceptar en julio reducir a 15% los aranceles a productos surcoreanos a cambio de inversiones por 350.000 millones de dólares en Estados Unidos.
No obstante, persisten diferencias en el sector automotor y en la estructura del compromiso.
Sin reunión con Kim Jong Un
Trump confirmó que no se reunirá con el líder norcoreano Kim Jong Un durante este viaje, pese a haberlo invitado inicialmente. El mandatario explicó que su prioridad será el encuentro con Xi Jinping, aunque dejó abierta la posibilidad de un acercamiento futuro.
Antes de su partida desde Japón, Pyongyang lanzó misiles crucero mar-tierra, en lo que se interpretó como una demostración de fuerza.
Trump y Kim se vieron por última vez en 2019, en la Zona Desmilitarizada (DMZ) que divide a las dos Coreas.

Una cumbre con implicaciones globales
El encuentro entre Trump y Xi llega en un contexto de alta tensión económica, tecnológica y militar. Ambos líderes buscarán evitar un deterioro mayor en sus relaciones bilaterales, afectadas por los aranceles, el control de exportaciones y la competencia por recursos estratégicos.
Un resultado positivo podría redefinir la relación entre Washington y Beijing, con impacto directo en el comercio mundial, el equilibrio geopolítico y la cooperación internacional frente a los desafíos globales.







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