El Gobierno pidió la renuncia de tres integrantes del gabinete luego de que el Senado eligiera a Carlos Camargo como magistrado de la Corte Constitucional, decisión que representó una derrota para la candidatura impulsada por la Casa de Nariño.
La directora del Departamento Administrativo de la Presidencia, Angie Rodríguez, comunicó la solicitud de renuncia a los ministros de Trabajo, Antonio Sanguino; de Tecnologías de la Información, Julián Molina; y de Comercio, Diana Morales. Estos funcionarios habían llegado al gabinete como parte de los acuerdos con el Partido Liberal, el Partido de la U y sectores de la Alianza Verde, colectividades señaladas de no respaldar a Patricia Balanta, la aspirante que defendía el Gobierno.
La plenaria eligió a Carlos Camargo, exdefensor del Pueblo, con 62 votos para ocupar la vacante dejada por José Fernando Reyes en el periodo 2025-2033. La abogada Patricia Balanta recibió 41 respaldos, mientras que Jaime Humberto Tobar no obtuvo votos.
El resultado reflejó quiebres en las alianzas legislativas del oficialismo. Aunque el presidente Gustavo Petro y el ministro del Interior, Armando Benedetti, habían advertido que esta votación sería determinante para medir el respaldo político en el Congreso, los apoyos se inclinaron hacia Camargo.
Las renuncias serán aceptadas por el ministro Benedetti, quien ejerce funciones presidenciales durante la visita de Petro a Japón. En este mismo proceso saldría también la directora del ICA, Paula Cepeda. Morales, actual ministra de Comercio, se encuentra precisamente en ese país preparando la agenda del viaje oficial.
Con estas salidas, el Gobierno suma cerca de 60 cambios ministeriales en menos de tres años, un récord que refleja la inestabilidad en la composición del gabinete.
La reconfiguración interna se dará en un momento en que el Ejecutivo busca recomponer apoyos legislativos, mientras persiste la incertidumbre sobre el rumbo de sus coaliciones en el Congreso.







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