El presidente Gustavo Petro deberá retractarse en un plazo de 48 horas de las afirmaciones que hizo en febrero pasado contra el fiscal Mario Andrés Burgos, encargado de llevar a juicio a su hijo Nicolás Petro Burgos.
La orden fue emitida por el Juzgado 54 Administrativo de Bogotá, tras fallar una tutela presentada por Burgos, quien aseguró que las declaraciones del jefe de Estado vulneraron sus derechos fundamentales al buen nombre, honra, integridad personal y dignidad humana.
En sus pronunciamientos públicos, realizados durante un consejo de ministros televisado y a través de su cuenta de X, el mandatario acusó al fiscal de tener vínculos con estructuras narcotraficantes y de manipular la investigación relacionada con el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci.
El juez concluyó que las afirmaciones del presidente carecían de sustento jurídico y que no existe prueba alguna que relacione a Burgos con esas acusaciones. Por ello, ordenó que la retractación se realice en los mismos espacios en los que se emitieron los señalamientos.
Adicionalmente, en varias publicaciones entre febrero y julio de 2025, Petro señaló que Burgos habría ejercido “tortura psicológica” contra Nicolás Petro durante el proceso judicial.
El despacho judicial recordó que el fiscal Burgos lideró en 2023 la investigación por lavado de activos y enriquecimiento ilícito contra el hijo del presidente, proceso en el que se le señaló de recibir altas sumas de dinero durante la campaña presidencial de 2022.
Para el juzgado, las expresiones del presidente contra el fiscal resultan injustificadas, pues no existe ninguna sentencia que comprometa a Burgos en hechos delictivos.







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