El expresidente Álvaro Uribe Vélez recuperó este martes la libertad tras un fallo del Tribunal Superior de Bogotá, que revocó la prisión domiciliaria ordenada en su contra por la jueza Sandra Liliana Heredia.
El exmandatario, condenado en primera instancia a 12 años de cárcel por fraude procesal y soborno a testigos, había permanecido bajo arresto domiciliario en su finca en Antioquia desde el pasado 1° de agosto. Además de la pena privativa de la libertad, la jueza lo había sancionado con una inhabilitación política de ocho años y una multa superior a los 830.000 dólares.
El Tribunal consideró que la medida de arresto vulneró los derechos fundamentales de Uribe, en especial la presunción de inocencia y el debido proceso. Subrayó que la detención preventiva debe ser excepcional y debidamente motivada, condiciones que —a juicio de los magistrados— no se cumplieron.
La defensa del expresidente había solicitado su liberación argumentando que no existía riesgo de fuga y que Uribe había mostrado buena disposición para comparecer en todas las diligencias judiciales.
La Sala Penal tiene hasta el 15 de octubre para pronunciarse en segunda instancia sobre la apelación de la condena. Hasta entonces, el expresidente seguirá en libertad.
Un proceso histórico
El caso que involucra a Uribe comenzó en 2012, cuando el senador Iván Cepeda denunció presuntos vínculos del exmandatario con grupos paramilitares. En un giro del proceso, la Corte Suprema abrió una investigación contra el expresidente por manipulación de testigos, que derivó en la condena.
Uribe, de 73 años, ha negado los cargos y los ha calificado como un “fallo político”. Su liberación no anula la sentencia de 12 años, que aún está en revisión.
El expresidente, quien gobernó entre 2002 y 2010 y fundó el partido Centro Democrático, es el primer exjefe de Estado colombiano en ser condenado por manipulación de testigos.

Reacciones divididas
La decisión generó un fuerte impacto político. Desde el uribismo, figuras como María Fernanda Cabal celebraron el fallo, “No puede ser que el mejor presidente de la historia esté preso y los bandidos libres”. Paloma Valencia, por su parte, agradeció al tribunal, “Uribe libre gracias a una tutela. ¡Gracias!”.
Otros dirigentes, como José Jaime Uscátegui, destacaron que Uribe “seguirá enfrentando la persecución con coraje”.
En contraste, sectores críticos del expresidente insistieron en que “libertad no es inocencia” y que el proceso debe continuar hasta que haya un fallo definitivo.
La medida reabre el debate sobre la relación entre poder político y justicia en Colombia. Analistas señalan que el desenlace del caso marcará un precedente inédito en la historia del país y podría redefinir el futuro del Centro Democrático, hoy principal partido opositor al gobierno de Gustavo Petro.







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