El ministro del Interior, Armando Benedetti, aseguró que la nueva norma busca transparencia y no limitar la información electoral.
La reciente sanción de la llamada “Ley de Encuestas” por parte del presidente Gustavo Petro desató controversia entre las principales firmas encuestadoras del país. La norma prohíbe la publicación de sondeos de intención de voto hasta tres meses antes del inicio de inscripciones para elecciones, lo que ha sido visto por algunos sectores como una restricción al derecho a la información.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, salió al paso de las críticas y defendió el espíritu de la ley. “No es ninguna mordaza, es al revés. Se trata de evitar que se prefabrican candidaturas a través de encuestas. Lo que buscamos es que los aspirantes hagan campaña con propuestas y contacto directo con las regiones”, afirmó.
El funcionario también aclaró que la iniciativa fue impulsada desde el Congreso, no desde el Gobierno, y tiene origen pluripartidista. Según Benedetti, uno de los objetivos es garantizar trazabilidad, transparencia y registro de las firmas ante el Consejo Nacional Electoral.
Sin embargo, las compañías encuestadoras Invamer, Yanhaas y el Centro Nacional de Consultoría expresaron su rechazo. En una carta conjunta, argumentaron que limitar el acceso a encuestas es como “pedirle a un conductor que apague las luces para conducir por la noche”.
La ley establece que solo podrán realizarse y divulgarse encuestas de intención de voto tres meses antes de que comiencen las inscripciones oficiales, y contempla sanciones para quienes incumplan. Además, prevé una comisión técnica de vigilancia integrada por cinco miembros para supervisar el cumplimiento de la norma.







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