Estados Unidos reafirmó este miércoles su compromiso de continuar trabajando con Colombia en áreas estratégicas como la lucha contra el narcotráfico, pero advirtió sobre el deterioro en la relación bilateral, que atraviesa uno de sus momentos más delicados en los últimos años.
Desde Medellín, el encargado de negocios de EE. UU., John McNamara, advirtió que “la retórica y acciones de los más altos niveles del Gobierno colombiano ponen en riesgo la relación histórica, cercana y mutuamente beneficiosa entre nuestros dos países”. Aunque insistió en que Colombia sigue siendo un socio clave en el hemisferio, también subrayó que Washington “tomará medidas decisivas” en asuntos como migración y comercio.
La tensión escaló aún más cuando el Departamento de Estado confirmó el llamado a consultas urgentes de McNamara en Washington, una señal diplomática que evidencia malestar. Según la portavoz Tammy Bruce, esta decisión responde a “declaraciones infundadas” emitidas por el Gobierno de Gustavo Petro, aunque no se especificaron los señalamientos.
Pese a las diferencias, la administración estadounidense recalcó su disposición a seguir colaborando en temas de seguridad regional y justicia, priorizando los intereses de su país. En paralelo, advirtió que se adoptarán nuevas medidas para hacer visible la preocupación sobre el estado actual del vínculo bilateral.
Este nuevo episodio se da en un contexto de tensiones acumuladas. En enero, Petro se negó a permitir la entrada de vuelos con migrantes deportados desde EE. UU., lo que derivó en una guerra de aranceles entre ambos gobiernos. Aunque el choque se resolvió con un acuerdo diplomático, la relación no logró recomponerse del todo.







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