Cambio Radical, Partido Liberal, La U y Conservadores rechazan encuentro convocado por el Gobierno. Acusan al presidente Petro de insultar a la oposición y de insistir en una ruta de confrontación.
Una nueva fractura entre el Gobierno Nacional y la oposición política se evidenció este lunes luego de que varios partidos rechazaran la invitación del presidente Gustavo Petro para sostener una reunión en la Casa de Nariño, convocada con el fin de abordar medidas urgentes de seguridad tras el atentado que dejó gravemente herido al senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay.
Los partidos Cambio Radical, Liberal, Conservador, La U y figuras de la Alianza Verde anunciaron que no asistirán en señal de protesta, argumentando que el mandatario ha mantenido una actitud hostil contra quienes ejercen oposición democrática. “Nos negamos a asistir mientras se mantenga el lenguaje de odio desde el Ejecutivo”, aseguró Cambio Radical en un comunicado, en el que recordaron expresiones del presidente Petro en las que ha tildado a la oposición de “nazis”, “esclavistas”, “HP” y “asesinos”.
El expresidente César Gaviria, director del Partido Liberal, fue más allá al calificar al presidente como un “dictador en formación”. En una carta, cuestionó que el Gobierno insista en impulsar una consulta popular en medio de una coyuntura crítica: “Estas afirmaciones, lejos de convocar a la reflexión nacional, minimizan el impacto del atentado e insisten en una ruta de confrontación política en un momento de profunda sensibilidad democrática”.
El Partido Conservador también declinó la invitación y pidió al Gobierno priorizar la investigación del atentado, en lugar de utilizar el hecho con fines políticos. “Debe evitarse cualquier alusión sesgada y garantizar justicia para identificar a los autores intelectuales de este vil acto”, manifestó la colectividad.
Desde el Ejecutivo, el ministro del Interior, Armando Benedetti, sostuvo que la asistencia a la reunión es voluntaria, pero insistió en que el encuentro tiene un carácter institucional. “Los partidos son libres de asistir o no, pero esta reunión busca reforzar la seguridad de los precandidatos presidenciales, y eso debería preocuparnos a todos”, afirmó.
La crisis institucional se agudiza mientras Miguel Uribe permanece hospitalizado con pronóstico reservado. La tensión entre el Ejecutivo y la oposición aumenta, en un momento donde la unidad política parecía indispensable.







Deja un comentario