Se rompe el consenso en la reforma laboral y Petro se aparta del texto mayoritario

La reforma laboral volvió a tambalear en el Congreso. A pesar de que la Comisión Cuarta del Senado se preparaba para votar esta semana el tercer debate del proyecto, el consenso político que parecía haberse logrado se desintegró en cuestión de horas. Ni el Pacto Histórico, partido de Gobierno, ni el Centro Democrático, principal fuerza de oposición, respaldan la ponencia mayoritaria liderada por la senadora Angélica Lozano (Alianza Verde), quien reconoció que la comisión está “profundamente dividida”.

El punto de quiebre gira en torno a dos aspectos clave: el inicio de la jornada nocturna y el recargo por trabajo en días festivos. La ponencia mayoritaria propone que la jornada nocturna empiece a las 7:00 p. m. y que el pago adicional por trabajar en festivos sea del 75 %. Pero el Gobierno y los sindicatos insisten en que la jornada nocturna debe iniciar a las 6:00 p. m. y el recargo festivo debe ser del 100 %, sin excepciones para las micro y pequeñas empresas.

La senadora Aída Avella, única representante del Pacto Histórico en la comisión, radicó una ponencia alternativa que recoge estas demandas, con respaldo de la bancada oficialista y los sindicatos. El presidente Gustavo Petro criticó duramente la exclusión de las pequeñas empresas de los recargos nocturnos, asegurando que eso dejaría por fuera al 80 % de los trabajadores del país. “Así no se construye riqueza”, dijo en su cuenta de X.

El Centro Democrático también se apartó de la ponencia de Lozano. Los senadores Carlos Meisel y Enrique Cabrales señalaron que se rompieron acuerdos previos y exigieron que las discusiones se realicen públicamente. Aunque el uribismo había cedido en algunos puntos, expresaron que el texto final no refleja ese esfuerzo de conciliación.

El liberalismo también marcó distancia. Según el senador John Jairo Roldán, no acompañaron el texto porque no comparten la exclusión de las Mipymes de los recargos nocturnos ni la reducción del pago por festivos. Además, el senador indígena Richard Fuelantala salvó su voto en al menos 23 artículos, mientras que Lozano anticipó reparos en dos.

El ministro del Interior, Armando Benedetti, advirtió que sin reforma ni consulta popular, el país se quedaría sin ningún cambio laboral. El reloj avanza: si la reforma no se aprueba antes del 20 de junio, se hundirá por falta de tiempo. Todo dependerá de los votos de los partidos tradicionales en la comisión.

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