El presidente Gustavo Petro confirmó su asistencia a la ceremonia de posesión del mandatario ecuatoriano Daniel Noboa, programada para este sábado 24 de mayo en Quito, a pesar de que inicialmente cuestionó la legitimidad de su reelección. El gesto marca un giro diplomático tras semanas de tensión.
Petro viajará acompañado por la canciller Laura Sarabia, en una visita que ha sido interpretada como un cambio de postura frente al proceso electoral que dio como ganador a Noboa por más de un millón de votos sobre la candidata del correísmo, Luisa González. Aunque Sarabia había reconocido el triunfo, el presidente colombiano desautorizó esa declaración en su momento y exigió la publicación de las actas de votación.
Desde su cuenta de X, Petro citó un informe de la Misión de Observación Electoral de la OEA que advertía sobre irregularidades durante los comicios, incluyendo el uso de recursos públicos, restricciones para hacer campaña y el desarrollo de la jornada bajo estados de excepción. «No hay elecciones libres bajo estado de sitio. No puedo reconocer las elecciones en el Ecuador», escribió Petro entonces, generando polémica por la aparente contradicción con su postura ante elecciones en otros países.
La relación entre ambos mandatarios ha sido intermitente. Petro fue el único jefe de Estado que asistió a la primera investidura de Noboa en 2023. Sin embargo, el vínculo se tensó tras el operativo policial que irrumpió en la embajada de México en Quito para capturar al exvicepresidente Jorge Glas, acción que provocó el rompimiento de relaciones diplomáticas entre Ecuador y varios países de la región, entre ellos México.
En esta nueva posesión, además de Colombia, solo Perú estará representado a nivel presidencial. La presidenta Dina Boluarte también confirmó su participación y tendrá una reunión bilateral con Noboa. Según la Cancillería ecuatoriana, se espera la llegada de delegaciones de 74 países y 19 organismos internacionales.
Daniel Noboa sostendrá encuentros privados con Petro y Boluarte tras la ceremonia. En el caso de Perú, se firmará una hoja de ruta binacional sobre conservación ambiental en la cuenca transfronteriza Puyango–Tumbes.
El gesto de Petro al asistir podría leerse como una forma de reconducir la relación bilateral, pese a las tensiones pasadas y las diferencias ideológicas. No obstante, su cambio de postura genera interrogantes sobre la consistencia del discurso diplomático colombiano en la región.







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