Durante su encuentro con el papa León XIV en el Vaticano, el presidente Gustavo Petro propuso que la Santa Sede sea la nueva sede de los diálogos de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), suspendidos desde enero tras una ola de violencia en el Catatumbo.
El mandatario colombiano explicó que su propuesta responde a la necesidad de ofrecer “una segunda oportunidad” al grupo guerrillero, a pesar de sus recientes ataques y acciones armadas. En su declaración, Petro señaló que el ELN ha olvidado sus principios revolucionarios y recordó que incluso fue dirigido por católicos influenciados por la teología de la liberación. “Hablé con el papa de este tema: ¿Cómo podría el Vaticano ser la sede de las nuevas conversaciones de paz bajo, puede ser una ingenuidad mía, la creencia de que el espíritu del amor eficaz cubra la codicia y nos lleve a la paz?”, manifestó.
La reunión privada entre el pontífice y Petro se dio un día después de la misa de entronización del papa León XIV. El jefe de Estado colombiano fue el tercer mandatario recibido por el nuevo líder de la Iglesia Católica, después de los presidentes de Ucrania y Perú.
En su intervención, Petro hizo alusión a Camilo Torres, el sacerdote colombiano que se unió al ELN en los años sesenta, y evocó la teoría del «amor eficaz», una filosofía que plantea el compromiso activo con los pobres. Según el presidente, ese principio moral debería guiar la nueva etapa de conversaciones.
Los diálogos con el ELN fueron suspendidos por el propio Gobierno en enero de este año, tras una ofensiva de esa guerrilla contra el frente 33 de las disidencias de las FARC en el Catatumbo, que dejó más de 117 muertos y cerca de 65.000 personas desplazadas, además de graves violaciones al Derecho Internacional Humanitario.
Aunque las rondas previas se llevaron a cabo en países como Cuba y Venezuela, Petro insistió en que la neutralidad moral del Vaticano podría ofrecer un nuevo horizonte para el proceso de paz.







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