Petro responde a Santos y acusa a su gobierno de facilitar el resurgimiento de las disidencias

La confrontación entre Gustavo Petro y Juan Manuel Santos escaló este jueves, luego de que el actual presidente descalificara las críticas del expresidente contra la política de “paz total” y lo responsabilizara por el resurgimiento de la violencia armada en el país.

Santos, en declaraciones recientes, aseguró que la falta de estrategia y planeación del gobierno Petro había contribuido a fortalecer a los grupos armados, incluyendo alianzas entre disidencias. La respuesta del mandatario no tardó en llegar: “No es cierta la apreciación falsa de Santos sobre mi Gobierno. Nosotros no coordinamos disidencias. Estas aparecieron porque Santos no pudo frenar el ánimo antipaz de Néstor Humberto Martínez, a quien nombró fiscal general, y destruyó la verdadera justicia con ello”, escribió Petro en su cuenta de X.

Según el presidente, los problemas no comenzaron con su mandato, sino que son consecuencia directa del debilitamiento del Acuerdo de Paz firmado en 2016. “Santos firmó su compromiso como declaración unilateral de Estado, pero no aseguró los recursos con compromisos sociales en los territorios. Duque debilitó aún más el proceso y por eso vuelve a subir la violencia”, aseguró.

En entrevista con ‘Juanpis González’, Petro fue más allá y responsabilizó a las decisiones de infraestructura durante el gobierno anterior por la persistencia del narcotráfico en regiones como el Catatumbo. “Por ponerse a pendejear con la doble calzada Gamarra-Odebrecht, que debió extenderse hasta Tibú, hoy los campesinos siguen sembrando coca”, afirmó. Y añadió que grupos armados ligados al narcotráfico compran fusiles, uniformes y hasta alcaldes, desplazando comunidades sin control estatal real.

Petro también negó haber transportado a disidentes en helicópteros de la FAC, como lo sugirió Santos, y defendió su enfoque de combinar acción militar con inversión social. Aseguró que solo así podrá frenarse la expansión de las economías ilegales en zonas históricamente abandonadas por el Estado.

El cruce de declaraciones evidencia una ruptura total entre Petro y Santos, quienes en el pasado fueron aliados tácitos. Ahora, los caminos que plantean hacia la paz parecen cada vez más opuestos, mientras la violencia en las regiones sigue siendo el principal desafío para cualquier discurso.

Deja un comentario