Daniel Noboa logró una contundente victoria en la segunda vuelta presidencial de Ecuador, asegurando su reelección hasta 2029. Con más del 95% de los votos escrutados, el Consejo Nacional Electoral (CNE) reportó que Noboa obtuvo el 55,7% de los sufragios, superando por más de 10 puntos a Luisa González, candidata de Revolución Ciudadana, quien alcanzó el 44,3%. Sin embargo, González rechazó los resultados y anunció que exigirá un reconteo, alegando irregularidades graves en el proceso.
La jornada electoral, que movilizó a cerca del 84% de los 13,7 millones de votantes habilitados, estuvo marcada por una alta tensión. Noboa, de 37 años, capitalizó el respaldo a sus políticas de mano dura contra el narcotráfico, un problema que ha disparado la violencia en el país. Su mensaje de seguridad y estabilidad resonó entre los electores, especialmente ante el temor a un regreso del correísmo, liderado por el expresidente Rafael Correa.
Denuncias de irregularidades
Luisa González, quien buscaba convertirse en la primera presidenta electa de Ecuador, insistió en que el proceso estuvo manipulado. “No aceptaremos que se vulnere la voluntad popular. Exigimos que se revisen las urnas”, declaró ante sus seguidores en Quito. Según la candidata, el CNE habría favorecido a Noboa, permitiendo un supuesto “abuso de poder” durante la votación. La diferencia amplia en los resultados, sin embargo, plantea un desafío para probar las acusaciones.
Noboa, desde su residencia en Olón, respondió con calma pero firmeza. “Los ecuatorianos han hablado claro. Este triunfo refleja el deseo de un cambio”, afirmó, destacando que la victoria superó el millón de votos de diferencia. Su campaña, enfocada en combatir la inseguridad y promover una economía neoliberal, atrajo a sectores urbanos y a votantes desencantados con el legado de Correa.
El contexto de la elección no fue sencillo. En las semanas previas, el presidente decretó estados de excepción en varias provincias, una medida que González criticó como un intento de intimidar a sus simpatizantes. Además, el apoyo de Correa a figuras como Nicolás Maduro generó rechazo entre algunos electores, lo que pudo influir en el resultado.
La participación electoral creció respecto a la primera vuelta, con un notable aumento entre votantes mayores de 65 años, un grupo que Noboa buscó movilizar. Mientras tanto, González no logró consolidar el apoyo del voto indígena, un sector clave que había sido decisivo en comicios anteriores.
Ecuador enfrenta ahora un panorama de incertidumbre. La magnitud del triunfo de Noboa fortalece su mandato, pero las denuncias de fraude podrían avivar protestas en las calles. El CNE aún debe pronunciarse sobre las demandas de reconteo, un proceso que definirá si el país avanza hacia la estabilidad o hacia un nuevo capítulo de tensión política.







Deja un comentario