El presidente Gustavo Petro desmintió al director de la Policía Nacional, general Carlos Fernando Triana, y aseguró que su gobierno no planea retomar las fumigaciones con glifosato para erradicar cultivos de coca, una práctica que prometió evitar durante su campaña electoral. La declaración surge tras versiones contradictorias desde las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa, que habían sugerido el regreso del agroquímico como estrategia antidrogas.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Petro enfatizó que la prioridad de su administración es incentivar la erradicación voluntaria. “La política del gobierno es el pago por sustitución de cultivos de hoja de coca por productos agroindustriales que traigan bienestar a las comunidades”, escribió el mandatario. Esta estrategia, según explicó, busca apoyar a los campesinos con alternativas económicas frente al narcotráfico.
Conflicto de versiones en el gobierno
El desencuentro comenzó cuando el general Triana, en un evento junto al ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y la cúpula militar, afirmó que se avanza en la compra de glifosato para fumigar cultivos mayores a 1.5 hectáreas. Según el director de la Policía, esta medida complementaría la erradicación manual y formaría parte de un plan integral contra el aumento de hectáreas de coca en el país. Fuentes citadas por El Espectador indicaron que el contrato para adquirir el químico está en estructuración desde el 21 de febrero, antes de la salida del exministro Iván Velásquez.
Por su parte, el ministro Sánchez adoptó una postura intermedia. Reconoció que la fumigación no es la primera opción, pero la dejó abierta como posibilidad. “Queremos que la sustitución funcione tan bien que no sea necesario usarla. Sin embargo, es una herramienta legal y disponible según las circunstancias”, señaló el general retirado.
El gobierno enfrenta un momento crítico por la expansión de cultivos ilícitos, que pone en riesgo la certificación antidrogas de Estados Unidos. Desde la Cancillería, se prepara una respuesta ante una posible descertificación, mientras se intensifican diálogos con la administración de Donald Trump para mostrar avances en el combate al narcotráfico.
El pronunciamiento de Petro reafirma su apuesta por un modelo de desarrollo rural sobre el uso de químicos, aunque las tensiones internas en su administración evidencian los retos para alinear a todas las instituciones en esta política. El debate sobre cómo frenar el auge de la coca en Colombia sigue sin resolución definitiva.







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