“Con Luis Gilberto Murillo no había estos roces”, dice Pacto Histórico tras reunión de Petro y Noem

La polémica desatada por las declaraciones de la secretaria de Seguridad de EE.UU., Kristi Noem, sobre su reunión con el presidente Gustavo Petro ha puesto en el ojo del huracán la gestión diplomática del Gobierno. Un dirigente del Pacto Histórico lamentó que este tipo de malentendidos no ocurrían bajo el mando de Luis Gilberto Murillo en la Cancillería, destacando las diferencias entre su periodo y el actual manejo de las relaciones con Washington.

El encuentro entre Petro y Noem, realizado el 27 de marzo en la Casa de Nariño, se extendió de 30 minutos a más de una hora y media, según la funcionaria estadounidense. En declaraciones a Newsmax, Noem afirmó que Petro criticó al gobierno de Donald Trump durante media hora y describió al Tren de Aragua como personas “malinterpretadas” que necesitaban “amor y comprensión”, añadiendo que algunos miembros de carteles eran sus “amigos”.

Noem respondió con dureza en la reunión, reiterando la política de línea dura de EE.UU. contra el crimen organizado: “Si son sus amigos, los mataremos”, dijo, en tono irónico, ofreciendo enviar al Tren de Aragua a Colombia para que Petro los “rehabilitara”. La falta de una versión oficial desde Bogotá ha alimentado las especulaciones, mientras analistas advierten sobre un posible enfriamiento en la cooperación bilateral en seguridad.

Estas palabras, que el Gobierno aún no ha aclarado oficialmente, generaron reacciones de rechazo desde el Partido Cambio Radical y la senadora María Fernanda Cabal, quien lo calificó como “una vergüenza ante el mundo”.

La gestión de Murillo como contraste

Un dirigente del Pacto Histórico, sin identificar, señaló que tales controversias eran impensables cuando Luis Gilberto Murillo lideró la Cancillería. “Esas dudas sobre lo que se dijo o no se dijo en un encuentro clave como este nunca ocurrieron con Murillo”, afirmó, resaltando su fluidez en inglés y su experiencia en negociaciones con autoridades estadounidenses. Murillo, quien dejó el cargo en medio de ajustes al gabinete, había construido un puente sólido con Washington, según el dirigente, algo que la coalición parece echar de menos en este episodio.

Mientras en la gestión de Murillo se apoyaba en una comunicación clara y un conocimiento profundo del interlocutor estadounidense, la actual Cancillería enfrenta críticas por su silencio ante las acusaciones de Noem.

La visita de la secretaria, parte de una gira por América Latina enfocada en narcotráfico y seguridad regional, dejó en evidencia las tensiones entre los enfoques de ambos gobiernos, con Petro abogando por entender las causas sociales del crimen y EE.UU. priorizando la confrontación.

El roce sigue generando eco, y la ausencia de una respuesta formal mantiene abiertas las interrogantes sobre lo ocurrido en la reunión. Para el Pacto Histórico, la comparación con Murillo refleja una nostalgia práctica por una etapa de mayor claridad en la política exterior colombiana.

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