El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, salió en defensa de su esposa, Beatriz Gómez, tras señalamientos de presunta presión indebida en un contrato de más de 55.000 millones de pesos para un buque hospital en el Amazonas. En un mensaje en X este domingo, rechazó las denuncias como ataques “sesgados y machistas” que buscan desprestigiarla por su relación con él, y no por hechos concretos.
La controversia surgió luego de que el periodista Daniel Coronell publicara audios en Revista Cambio, donde Gómez, como superintendente encargada, habría exigido a funcionarios del Hospital San Rafael de Leticia firmar el contrato con urgencia, bajo amenaza de remoción, e incluso invocó al presidente Gustavo Petro. Jaramillo evitó referirse al contenido de las grabaciones, pero insistió en que su esposa asumió el cargo en septiembre de 2022, antes de su nombramiento como ministro, y que Función Pública descartó cualquier inhabilidad.
El ministro lamentó que se intente reducir la trayectoria de Gómez a su vínculo matrimonial, destacando su integridad y vocación de servicio. “No permitiremos que su nombre sea usado para ataques políticos”, afirmó, subrayando que las críticas perpetúan estigmas de género al cuestionar el liderazgo femenino en el sector público.
El caso sigue generando debate sobre transparencia y posibles conflictos de intereses en la administración, mientras las grabaciones mantienen la atención pública sobre las decisiones detrás del millonario contrato.







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