El presidente Gustavo Petro confirmó la adquisición de una flota de aviones Saab 39 Gripen, de fabricación sueca, para reemplazar los obsoletos Kfir de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. El anuncio se dio tras una reunión en la Casa de Nariño con la embajadora de Suecia, Helena Storm, y el gerente de Saab, Micael Johanson, donde se firmó una carta de intención que prioriza este proyecto como clave para la seguridad nacional.
“Serán aviones nuevos, de última tecnología, como los usados en Brasil”, escribió Petro en X. El Saab 39 Gripen, en sus versiones C/D y E/F, tiene costos estimados entre 30 y 100 millones de dólares por unidad, dependiendo del modelo y los paquetes de equipamiento. Johanson detalló que el contrato se definirá en los próximos meses, marcando un paso firme hacia la modernización aérea del país.

La decisión llega tras años de debates sobre la necesidad de renovar la flota Kfir, en servicio desde la década de 1980. “Estamos felices de asociarnos con Colombia y entregar aviones de combate de primer nivel”, expresó el gerente de Saab, quien también anticipó apoyo a la industria local en el sector aeronáutico.
Más allá de lo militar, el acuerdo incluye proyectos sociales con respaldo sueco. Petro destacó la construcción de una fábrica de paneles solares en Córdoba, sistemas de agua potable en La Guajira y la modernización del hospital San Juan de Dios en Bogotá con equipos médicos avanzados. “Queremos involucrarnos en iniciativas que beneficien a la sociedad colombiana”, añadió Johanson.
La embajadora Storm subrayó el compromiso de Suecia con este pacto, que se formalizará pronto. Estas inversiones buscan no solo fortalecer la defensa, sino también atender rezagos históricos en regiones vulnerables.
El costo total de la compra aún no se precisa, pero el Gobierno la presenta como una apuesta estratégica. Con este movimiento, Colombia da un salto tecnológico en su capacidad aérea y abre una nueva etapa en su relación con Suecia.







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