La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, explicó en detalle el plan para titular 25.000 hectáreas de tierras a campesinos del Catatumbo, una medida clave aprobada en el Consejo de ministros del 3 de marzo de 2025. En una entrevista con La W, la funcionaria destacó que esta iniciativa, impulsada por el presidente Gustavo Petro, busca no solo entregar títulos, sino transformar la economía de una región marcada por la coca y el conflicto.
Carvajalino subrayó que el enfoque va más allá de la simple titulación. «No se trata solo de sustituir la mata, sino de cambiar toda la economía», afirmó, detallando un plan integral de desarrollo rural. Este incluye programas productivos de corto plazo para reemplazar cultivos ilícitos por alternativas agropecuarias y forestales, integrando a las comunidades en un modelo sostenible.
El proceso, enmarcado en la conmoción interior declarada para el Catatumbo, comenzó con la entrada de siete equipos de la Agencia Nacional de Tierras a municipios como Tibú, Sardinata y Ábrego. Estos trabajan junto a la Agencia de Desarrollo Rural, aplicando decretos que financian la sustitución y formalizan la tenencia. Carvajalino resaltó que se regularizarán derechos de propiedad, permitiendo a las familias campesinas heredar los títulos y usarlos como garantías financieras.
En el Consejo de Ministros, la ministra detalló estrategias específicas. «Proponemos sistemas agroforestales, cultivos de ciclo corto y maderables», explicó, señalando que los $36.000 millones destinados incluyen tres líneas: adjudicación de baldíos, formalización de bienes privados y regularización bajo la Ley Segunda. Esto se suma a $30.000 millones para adquirir tierras en procesos de enajenación forzosa.
La región, con 55.000 hectáreas de coca según estimaciones oficiales, enfrenta una crisis humanitaria desde febrero, agravada por enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las Farc. Carvajalino destacó que el plan busca romper esa dependencia económica. «Apostamos por el desarrollo regional, no solo de parcelas», afirmó, integrando recursos del sector agrícola más allá del programa de sustitución.
Un desafío pendiente es la seguridad. Grupos armados ilegales operan en el Catatumbo, amenazando a los campesinos que se acojan al plan. La ministra abordó esto en la entrevista: «Habrá una fuerte presencia de la fuerza pública con recursos extraordinarios, pero lo fundamental es el acuerdo con las organizaciones locales y un enfoque territorial». Añadió que todos los ministerios, por orden de Petro, desplegarán sus entidades en Tibú para garantizar protección y ejecución.
Carvajalino también informó sobre el levantamiento topográfico en curso. «Esto nos dará una caracterización física, catastral y jurídica de las tierras», señaló, precisando que definirá cómo se titularán las 25.000 hectáreas. El Banco Agrario apoyará con $26.000 millones en créditos y alivios financieros, complementando la estrategia.
El plan responde a una propuesta de paz regional de Petro, aprobada en el consejo televisado. Con menos de cinco meses para cumplir metas bajo la conmoción interior, Carvajalino lidera un esfuerzo que combina titulación, desarrollo y seguridad en una zona crítica.







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