El presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez viajaron juntos a Suárez, Cauca, para entregar una nueva sede de la Universidad del Valle. El evento marcó el primer encuentro público entre ambos tras semanas de tensiones, en un intento evidente de mostrar unidad en la tierra natal de Márquez, conocida por sus luchas sociales.
La inauguración reunió a ambos líderes en una mesa compartida. Petro destacó el papel de Márquez en la gestión de esta obra, que beneficiará a 4 mil estudiantes con una inversión de 52 mil millones de pesos. «Usted está ayudando a construir paz en su tierra», afirmó el presidente, subrayando el impacto educativo en una región golpeada por el conflicto.

Márquez respondió con un mensaje conciliador. Reconoció las diferencias con Petro, pero afirmó que estas no frenan su trabajo conjunto. «Seguimos construyendo en medio de las diferencias», dijo, resaltando que esa capacidad es una virtud. «Acompañaré al presidente en la materialización del cambio», añadió, dirigiéndose a los asistentes en su municipio.
La sede, iniciada por la exministra Aurora Vergara y concluida con el actual ministro Daniel Rojas presente, abrirá sus puertas a 700 estudiantes en marzo. La Universidad del Valle, liderada por Gerardo Motoa y Jaime Caicedo, busca fortalecer la educación en el Pacífico colombiano.
Las tensiones entre Petro y Márquez se remontan al 4 de febrero, cuando un consejo de ministros transmitido en vivo expuso desacuerdos. Márquez criticó entonces la presencia de figuras como Armando Benedetti y Laura Sarabia, marcando una distancia que continuó con su ausencia en la presentación del nuevo gabinete el 27 de febrero.
El viaje a Suárez no pasó desapercibido. Angie Lizeth Rodríguez, directora del Dapre, también asistió, reforzando la presencia del gobierno en un acto que Petro aprovechó para tender puentes. El presidente evitó referencias directas a las críticas pasadas, centrándose en la entrega de la obra.
Márquez, oriunda de Suárez, ha hecho de esta región un símbolo de su trayectoria. Como activista, luchó por los derechos afro y ambientales antes de llegar a la vicepresidencia en 2022. La universidad representa un logro tangible en su tierra, aunque su relación con Petro sigue bajo escrutinio.
El evento ocurre tras declaraciones de la vicepresidenta sobre amenazas a su vida por señalar corrupción, un tema que no abordó en su discurso en Suárez. Petro, por su parte, mantuvo un tono enfocado en la paz y la educación, sin aludir a esos señalamientos.
La entrega de la sede en Suárez reúne a Petro y Márquez en un momento clave. Mientras el gobierno busca proyectar estabilidad, las palabras de la vicepresidenta sobre construir desde las diferencias dejan abierta la puerta a una reconciliación o a más fricciones futuras.







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