Contrainterrogatorio sacude juicio de Uribe: Monsalve expone visitas de Cepeda

Este 28 de febrero de 2025 se intensificó el juicio contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez con el contrainterrogatorio al testigo clave Juan Guillermo Monsalve. La audiencia, celebrada en el Juzgado 44 Penal del Circuito de Bogotá, puso a prueba las acusaciones de la Fiscalía por soborno a testigos y fraude procesal, en un caso que mantiene al país en vilo.

Monsalve, un exparamilitar condenado a 40 años por secuestro extorsivo, es considerado el «testigo estrella» del ente acusador. Su testimonio, iniciado el jueves pasado, se extendió por más de siete horas y abordó su supuesto conocimiento sobre los vínculos de Uribe con el Bloque Metro de las Autodefensas. La jornada de hoy marcó el turno de la defensa, liderada por Jaime Granados, para cuestionar su credibilidad.

El jueves, Monsalve relató detalles de su vida. Afirmó haber trabajado desde niño en la hacienda Guacharacas, propiedad de la familia Uribe, y narró cómo ingresó al mundo criminal. Según él, en 2011 entregó una entrevista al senador Iván Cepeda en la cárcel de Cómbita, Boyacá, detallando las presuntas conexiones de Uribe y su hermano Santiago con grupos paramilitares. Ese video, presentado por la Fiscalía como prueba, fue objeto de controversia.

Granados abrió el contrainterrogatorio con un desafío. Cuestionó la validez legal de la entrevista con Cepeda, argumentando que no fue decretada oficialmente como prueba. La fiscal Marlene Orjuela replicó que el material está en el expediente y su reproducción fue aprobada, defendiendo su pertinencia. El intercambio reflejó las tensiones entre las partes.

Monsalve también habló de supuestas presiones. Detalló que Diego Cadena, exabogado de Uribe, lo visitó en La Picota en 2018 para que se retractara de sus acusaciones a cambio de beneficios judiciales. Reveló haber usado celulares ocultos para comunicarse con Cepeda, quien lo visitó siete veces: dos en Cómbita y cinco en La Picota, siempre pidiéndole apoyo por su seguridad tras atentados sufridos en prisión.

El testigo ventiló maniobras pasadas. Contó que envió dos cartas a Uribe como presidente, buscando reducir su condena, y que una retractación escrita en 2018 fue producto de presiones de Cadena y Enrique Pardo Hasche, no de su voluntad. «Me arrepiento de haber testificado en contra de ellos», dice el texto, aunque Monsalve insistió en que lo firmó bajo coacción.

La defensa no cedió terreno. Granados interrogó a Monsalve sobre sus condenas y las cartas, buscando inconsistencias. Uribe, conectado virtualmente, se retiró temprano el viernes por otra diligencia con Daniel Coronell, dejando a su equipo legal en sala. Antes, presentó una tutela al Tribunal de Bogotá, alegando vulneraciones a sus derechos.

La audiencia del jueves no estuvo exenta de polémica. Miguel Ángel Del Río, abogado de Monsalve, denunció una agresión reciente del Inpec en La Picota, lo que retrasó el inicio por problemas de salud del testigo. La sesión se extendió hasta entrada la noche, marcando un ritmo intenso.

El juicio a Uribe, iniciado en 2018 por la Corte Suprema, sigue dividiendo opiniones. Con Monsalve como eje, la defensa busca desacreditarlo mientras la Fiscalía lo respalda. Las próximas audiencias serán cruciales para determinar si las acusaciones prosperan o colapsan.

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