María José Pizarro reta a Bolívar a dialogar por la unidad del petrismo rumbo al 2026

La senadora María José Pizarro lanzó un reto público al director de Prosperidad Social, Gustavo Bolívar, para que concrete un diálogo que concilie sus diferencias y priorice la unidad del Pacto Histórico de cara a las elecciones presidenciales de 2026.

El petrismo, coalición que llevó a Gustavo Petro al poder en 2022, enfrenta un desafío clave: elegir un candidato único que garantice la continuidad de su proyecto progresista. Con las elecciones a poco más de un año, dos figuras destacan como posibles aspirantes: Pizarro y Bolívar, ambos cercanos al presidente, pero separados por tensiones históricas.

La polémica estalló tras rumores sobre la salida de Bolívar del DPS. Fuentes indican que en los próximos días podría renunciar para postularse como candidato presidencial, un movimiento que ha puesto en alerta a la bancada petrista. Pizarro, quien también explora su propia candidatura, reaccionó con un llamado directo al diálogo, marcando su primera discusión pública con Bolívar.

«El hoy director del DPS dijo en enero que pronto tendríamos una conversación», expresó Pizarro. «Sigo esperando ese espacio de concertación para conciliar diferencias y poner el proyecto político por delante de cualquier otra consideración». La senadora subrayó que está abierta a una llamada de Bolívar, insistiendo en que «por encima de los egos está el país y el futuro del progresismo».

Pizarro fue más allá. Planteó que las candidaturas del Pacto deben enfocarse en dos prioridades: impulsar las reformas pendientes del gobierno, que aún no concluye, y unir a los sectores alternativos dentro y fuera de la coalición. «No se trata de dividir, sino de trabajar por la unidad», afirmó, destacando la necesidad de un mecanismo interno para seleccionar al aspirante presidencial.

Bolívar no tardó en responder. Desde su posición como director del DPS, replicó que, aunque no es candidato aún, de llegar a serlo, abogaría por una consulta popular como el único método democrático para definir la candidatura del Pacto. «El bolígrafo no puede volver a definir la voluntad popular», dijo, criticando decisiones a dedo y defendiendo la participación de las bases.

El Consejo Nacional Electoral ya fijó el 26 de octubre de 2026 como fecha para las consultas internas de los partidos. Este plazo añade presión al petrismo, que debe resolver sus tensiones internas para evitar una fragmentación que beneficie a la derecha o el centro en las urnas.

Las diferencias entre Pizarro y Bolívar no son nuevas. En 2021, Bolívar cuestionó a Pizarro por usar recursos del Congreso en campaña, y en 2022 criticó que ella sola colocara la banda presidencial a Petro, excluyendo a su hermana. Estos roces han alimentado una rivalidad que ahora se traslada al terreno electoral.

El intercambio entre Pizarro y Bolívar refleja un petrismo en encrucijada. Mientras ella busca diálogo y unidad, él apuesta por la democracia interna. Con el 2026 en el horizonte, su capacidad para superar egos y definir un candidato único será decisiva para el futuro del progresismo colombiano.

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