El abogado Miguel Ángel Del Río, defensor de Juan Guillermo Monsalve, afirmó que su cliente, un testigo crucial en el caso por soborno a testigos y fraude procesal, fue golpeado por un guardia del Inpec en su celda de la cárcel La Picota.
Según Del Río, el incidente ocurrió en la mañana del martes. «Un guardia irrumpió de manera violenta en la celda de Monsalve, golpeándolo, buscando documentos y llevándose medicamentos esenciales para su tratamiento cardíaco», señaló. Esto sucedió a menos de 24 horas de que el exparamilitar rindiera testimonio en la audiencia programada para el 26 de febrero.
La defensa calificó el acto como «intimidación». Monsalve, condenado a 40 años por secuestro y otros delitos, es una pieza clave para la Fiscalía. Ha sostenido que Uribe y su hermano Santiago participaron en la creación del Bloque Metro de las Autodefensas desde la hacienda Guacharacas, donde su padre fue mayordomo.
El relato de la defensa detalla más. Un comunicado indica que a las 6:00 a.m., varios guardianes forzaron la entrada a la celda, golpearon a Monsalve en las manos para acceder y desordenaron el espacio buscando fotos publicadas hace dos años en medios. Además, se llevaron medicinas vitales, lo que encendió las alarmas sobre su salud.
El Inpec respondió con una versión distinta. Informó que Monsalve fue sometido a una valoración médica tras un «operativo de registro y control» y que se encuentra bien de salud. Aseguró que no se hallaron celulares ni elementos prohibidos, sugiriendo que el incidente fue una inspección rutinaria, no una agresión.
El contexto agrava las sospechas. Monsalve debía declarar este miércoles como segundo testigo de la Fiscalía contra Uribe, tras Iván Cepeda. Su testimonio incluye grabaciones hechas con un reloj espía en 2018, donde supuestamente el abogado Diego Cadena, entonces defensor de Uribe, le ofreció beneficios para retractarse de sus acusaciones.
La bancada de víctimas, que incluye a Cepeda, respaldó la denuncia. «Esto es una acción intimidatoria clara, justo antes de su declaración», afirmaron, exigiendo al Inpec y la Fiscalía proteger la vida e integridad de Monsalve. El presidente Gustavo Petro también se pronunció: «Ninguna institución del gobierno debe presionar en procesos penales», dijo, sin detallar acciones.
El caso de Monsalve no es nuevo en controversias. Ha denunciado hostigamientos previos desde que testificó contra Cadena y Uribe, incluyendo requisas y restricciones en La Picota. Su salud también ha sido un tema: en diciembre de 2024 sufrió un infarto, lo que aumenta las preocupaciones actuales.
La supuesta golpiza ocurre en un momento crítico del proceso contra Uribe, iniciado en 2018 por la Corte Suprema y ahora en manos de la Fiscalía. La denuncia pone en tela de juicio la seguridad de los testigos y la imparcialidad del sistema penitenciario, mientras el país observa el desenlace de este caso histórico.







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