El anuncio del presidente Gustavo Petro de declarar el estado de conmoción interior debido a la crisis de violencia en el Catatumbo desató un debate entre figuras políticas y sectores del país. La medida, que busca otorgar facultades excepcionales al Ejecutivo para enfrentar los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las Farc, ha recibido tanto respaldo como cuestionamientos.
El expresidente Juan Manuel Santos se opuso públicamente a la decisión, argumentando que la figura constitucional de la conmoción interior no está justificada en este caso. En entrevista con W Radio, Santos afirmó: “Esa figura se estableció para confrontar hechos sobrevinientes, y ninguno de los que estamos sufriendo son nuevos. No existe justificación”. Además, criticó la estrategia de diálogo con el ELN, señalando que la falta de planeación fortaleció a los grupos armados y exacerbó la lucha por el control territorial en regiones vulnerables como el Catatumbo.
Ante estas declaraciones, el presidente Petro respondió de manera contundente a través de su cuenta en X: “¿Van decenas de muertos y no hay justificación para conmoción interior? Así estamos acostumbrados a la muerte. ¿Prefieren debilitar al gobierno que detener el narco?”. El mandatario enfatizó que las masacres y desplazamientos masivos registrados en la región ameritan acciones extraordinarias.
Reacciones divididas en el Congreso
La decisión presidencial ha generado un debate polarizado en el ámbito político. Mientras algunos respaldan la medida como una respuesta necesaria a la crisis humanitaria, otros la critican por considerarla insuficiente o mal enfocada.
El senador Humberto de la Calle, jefe negociador del acuerdo de paz con las Farc, defendió la decisión: “Estamos ante una catástrofe humanitaria. El descontrol territorial ahora es un tema de soberanía. No se puede exigir que se utilicen solo normas ordinarias en una situación extraordinariamente grave”.
Por otro lado, el senador Carlos Fernando Motoa, de Cambio Radical, se mostró en desacuerdo y señaló que la medida no resolverá el problema de fondo: “La conmoción interior no es suficiente. Lo que se necesita es mayor presupuesto para defensa, una estrategia efectiva contra los criminales y el cese de acuerdos bilaterales con organizaciones al margen de la ley”.
Implicaciones legales y operativas
La conmoción interior, regulada por el artículo 213 de la Constitución, permite al Gobierno adoptar medidas excepcionales para enfrentar alteraciones graves del orden público. Estas incluyen la emisión de decretos con fuerza de ley y la intervención directa de las Fuerzas Armadas en los territorios afectados.
Sin embargo, la medida estará sujeta a revisión por parte de la Corte Constitucional, que deberá determinar si se ajusta a los requisitos legales. Además, el Gobierno deberá presentar informes periódicos al Congreso sobre las acciones realizadas y los resultados obtenidos durante la vigencia de la medida.
El decreto que oficializa la conmoción interior y la emergencia económica sería emitido tras un consejo de ministros en la Casa de Nariño, según confirmó la Presidencia.
Mientras tanto, el debate continúa, reflejando las tensiones políticas y las distintas visiones sobre cómo abordar la grave situación que enfrenta el Catatumbo.







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