TUIT: «Nada les sirve». Margarita Rosa de Francisco
En medio de la tensión entre principios y pragmatismo, la postura del gobierno colombiano frente a la crisis en Venezuela ha desatado una tormenta de críticas, que en muchos casos, parecen más interesadas en deslegitimar a las figuras clave del gobierno que en proponer soluciones serias.
El reciente cruce entre el periodista Daniel Samper Pizano y la influencer Margarita Rosa de Francisco, en la red social X (antes Twitter), resume esta realidad de forma amplia. Samper, tras meses de exigir mayor claridad al canciller Luis Gilberto Murillo sobre Venezuela, desestimó su contundente discurso calificándolo de innecesario: «Mejor hubiera sido no decir nada.» Margarita Rosa replicó con una justa observación: «Nada les sirve.»
Venezuela y la política colombiana
Desde que asumió la presidencia, Gustavo Petro ha enfrentado un doble desafío en su relación con Venezuela: mantener una posición firme frente a los cuestionamientos democráticos del régimen de Nicolás Maduro, mientras garantiza que los vínculos bilaterales no se rompan en detrimento de millones de ciudadanos que dependen de esta relación.
El canciller Murillo, en su discurso previo a la posesión de Maduro, este 10 de enero, expuso sin ambigüedades la postura de Colombia, y reiteró que el proceso electoral del 28 de julio no cumplió con estándares democráticos y no hubo garantías para los participantes. Sin embargo, Colombia no romperá relaciones con Venezuela, argumentando que mantener los canales diplomáticos es esencial para abordar problemas estructurales como la crisis humanitaria y la seguridad fronteriza.
Pero esta postura, que intenta equilibrar principios democráticos con pragmatismo diplomático, ha sido atacada por ambos extremos del espectro político. Mientras unos acusan al gobierno de ser «cómplice» de Maduro, otros lo critican por no respaldar a la oposición venezolana con mayor fuerza.
La reacción de Samper, replicada por otros sectores opositores, no parece interesada en analizar los argumentos presentados por Murillo. En su lugar, se centra en deslegitimar cualquier acción del gobierno, calificándola de insuficiente o innecesaria, sin proponer alternativas viables.
Este patrón no es algo exclusivo de la oposición colombiana. En política, cuando los argumentos son escasos, el ataque al mensajero se convierte en la táctica perfecta. Y cuando ese mensajero es alguien con posibles aspiraciones presidenciales, como Murillo, la intensidad de los ataques crece exponencialmente.
La frase «Nada les sirve» de Margarita, encapsula esta dinámica. La postura del gobierno colombiano frente a Venezuela es incómoda precisamente porque no se alinea de manera completa con ningún extremo. En lugar de romper relaciones o respaldar a un bando de manera incondicional, opta por una posición intermedia, que aunque imperfecta, es pragmática.
La política de la deslegitimación
Detrás de estas críticas hay un plan por deslegitimar a Murillo como figura política. En el contexto de una posible candidatura presidencial para 2026, el canciller se ha convertido en un blanco para quienes ven en él una amenaza. Atacar su gestión en la Cancillería es una manera de erosionar su credibilidad y limitar sus posibilidades futuras.
Pero este tipo de ataques también reflejan un problema más amplio. En lugar de debatir ideas serias y cuestionar políticas con argumentos sólidos, se recurre a la deslegitimación personal. Esto no solo empobrece el debate público, sino que perpetúa una política basada en la polarización.
La postura de Petro y Murillo frente a Venezuela puede no ser perfecta, pero es coherente con los principios del gobierno colombiano, al promover el diálogo, defender los derechos humanos y mantener relaciones bilaterales. Sin embargo, los opositores no buscan un debate real sobre la política exterior de Colombia; su objetivo es debilitar al gobierno y a sus figuras clave.
¿Qué es lo que realmente sirve?
En política, como en la vida, es imposible satisfacer a todos. Pero cuando las críticas son el reflejo de una agenda calculada, y no una evaluación genuina de las acciones del gobierno, se pierde la oportunidad de avanzar hacia verdaderas soluciones.
«Nada les sirve» es una reflexión acerca del estado de la política contemporánea, una arena donde el ataque personal y la deslegitimación reemplazan al debate constructivo.
El desafío para Petro, Murillo y cualquier líder en esta era de polarización es mantenerse firmes a sus principios, mientras enfrentan un entorno donde las críticas buscan cuestionar sus decisiones y deslegitimar sus acciones, alegando que estas se alejan de la tradición democrática de Colombia.
Por Jairo Castillo







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